miércoles, 25 de noviembre de 2009

Dos años de Bitter Conch


Lo que empezó hace dos años como la mayor parida que se me pudo ocurrir jamás, ha acabado siendo tan esencial en mi vida que todavía no me lo creo.

Empezaba yo esta bitácora más aburrida y más sola que la una en Yecla con el Rollito Carrie Bradshaw y ¡quién me iba a decir a mí! Hablaba de NY (¿dónde estuve yo este verano?), de tener una casa sin puertas, de sus chuquis... (¡mejor corramos un tupido velo!) de la importancia de acudir a acontecimientos sociales... y por último, de su curro y me repito: ¡Quién me iba a decir a mí! Y es que todavía, a veces, me sigo sorprendiendo de lo que me está pasando... ¡la vida es chula! chulérrima!

Este año he escrito algo menos que el primero, principalmente por ese verano de desconexión voluntaria. También he pasado un año muy distraída, lo sé. Pero el otoño me trajo muchas cosas buenas, entre ellas, la respuesta a muchas de mis preguntas.

El récord de comentarios lo obstenta el post de las Calabazas de Halloween (62 a día de hoy) y, aunque confieso que pensé que gustaría, no imaginaba hasta qué punto. Gracias a todos.

De este segundo año, y en un ataque de narcisismo, os pondré mis posts favoritos (que sé que también son los vuestros), en orden de aparición:

- Que si el invierno viene frío, porque una de esas parejas está casada ya, y otra tiene fecha.
- 10 años, principalmente por sus comments

Al mismo tiempo, además de ser hoy la festividad de San Crispín (verdad, sushi?), también hace hoy un mes que publiqué mi primera columna en La Opinión. Con lo cual, para celebrar todos estos eventos he decidido crear una página de fans en el facebook, en la que espero veros muy pronto.

Saludos, abrazos, besos y muchísimas gracias, que al fin y al cabo, todo esto no sería posible sin todos vosotros.

6 comentarios:

Ni está, ni se le espera dijo...

Soy un recién llegado, y aun no he leído todas esas entradas cuyos nombres sugieren un rato como poco divertido. Prometo leearlas.
Llegué a tu blog por casualidad, como se suelen encontrar la mayoría de las joyas. Y como tú, empecé el mío en gran parte por aburrimiento. Poco a poco, me he puesto a indagar, cual cotilla redomado, en el maravilloso mundo del blog, que siempre depara sorpresas tan agradables como la tuya.
No lo dejes... sobre todo porque algunos no tenemos acceso a La Opinión ;-)

Conch dijo...

Tú sí que eres una joya y un descubrimiento... Hoy mismo le hablado sobre ti a un amigo y ya se ha hecho tu fan, como yo.
No lo dejes tú tampoco.
Un beso, genio.

Wunderk dijo...

Tenéis en común que los blogs comenzaron a escribirse al llegar a un nuevo y extraño lugar... Pero Conch, te aseguro que Brno es más raro que Yecla (aunque no he vivido en Yecla y no puedo opinar... jejeje).

Ni está, ni se le espera dijo...

Sí, Conch ya he visto que tu amigo se ha hecho fan de este pobre emigrante jejeje. Por cierto, no encuentro tu perfil en facebook, para apuntarme como fan, seguidor, amigo o lo que sea.
¿Extraño? Brno es rarísimo, no sólo extraño. Vine a empezar una nueva vida y romper con algunos lazos con España, y resulta que los estoy haciendo nuevos y más fuertes... ¡si es que PocoYo me trae loco!

Conch dijo...

Prueba tecleando BitterConch en el buscador.

Nada como largarse de un lugar para echarlo de menos, y... nada como que te echen de menos.

Antonio Rentero dijo...

Gracias a ti, que si no existieras habría que inventarte, y que tú y tu blog y tu columna cumpláis muchísimos más.

Besicos.