lunes 9 de noviembre de 2009

La maldad


Mi primer colegio era mixto, con comedor, en las afueras de Murcia. Fui muy feliz allí e hice muchísimos amigos que a día de hoy conservo, o que, como mínimo, me saludan por la calle. Con alguna coincidí en la carrera, y con otro salgo los fines de semana. A algunos me los encuentro de bares, a otros solamente el día del Bando, y a otros casi a diario en el facebook. Y eso que me fui de allí cuando tenía once años.

Fue un error de mi madre, ella misma lo reconoce, cambiarme de cole para hacer lo que antes era 7º y 8º. Ya no era necesario el comedor, éste estaba en el centro y era… sólo de niñas. Con el poco conocimiento que puede tener una criaja de 11 años, ya desde el primer momento el cole nuevo me olió a chamusquina. El primer día de curso, sin saber dónde ir, me metí en un aula que no era la mía. Al pasar lista y ver que no me nombraron, la profe de turno me dijo que estaba en 7ºC, “al final del pasillo”. Y ahí que lo atravesé, solica, andandico, cagaíca de miedo, hasta llegar a un aula abarrotá de niñas contándose emocionadas las batallitas estivales. Entonces me descubrieron en la puerta y se hizo el silencio. Sepulcral. (¿Dónde hay un sitio? ¿Dónde hay un sitio? ¡¿Dónde hay un maldito sitio?!) Finalmente localicé uno y, sin levantar los ojos del suelo, me dirigí a él, observada por la atenta mirada silenciosa de 35 niñas arpías.
- “Joer, ya se me va a sentar la nueva delante” – oí detrás de mí.
-“Si te molesto me lo dices”- le dije más chula que un ocho acostao a una cría de lo menos catorce años y más grande que mi vida.

Así comenzó todo. Así, en ese colegio, conocí la maldad.

Se echaba de menos a los niños. Faltaban risas en las clases y sobraban los cuchicheos. Era otro rollo: más competitivo, más envidioso, con más mala idea. Yo tenía la sensación de no estar a salvo, de ser observada, de estar cagándola a todas horas. Una vez, incluso, fui agredida en el aseo por una chulica: me estampó la cabeza contra el grifo mientras bebía agua porque se enteró
de que yo era prima del que le gustaba…

Los grupicos de amigas estaban muy bien definidos y a la mínima, una de sus miembros se pasaba a otro, con la consiguiente venganza del grupo que abandonaba, para luego, al mes, volver al mismo y ser amiguísimas, como en Sensación de vivir.

Y lo que pasa, que al poco tiempo me convertí en una malota paranoica más. Yo, que no había roto un plato en mi colegio feliz de las afueras, de repente empecé a suspender –cada evaluación dos cates distintos, no por tonta sino por tocapelotas- a copiar, a decir “¡no es justo!”, a contestar a los profesores, a reírme de ellos, especialmente del de inglés al que nos encantaba sacarle los colores. También me echaron de clase… No duré mucho, que hasta el cura del barrio sugirió que me sacaran de ahí.

Igual de poco me duraron las amistades. Ni por facebook ni tu tía. Hoy en día la única amistad que guardo de ese colegio es de una que se fue cuando yo, pero a Alicante. (En aquella época, sin móviles ni tuenti, estaba lejísimos). Gema, que ahora vive en Madrid, me felicitó por mi columna la semana pasada.

En el instituto, con ca uno de su padre y de su madre en clase, aprendí que no era nadie, que la vida no gira alrededor de mi ombligo y que, antes de dramatizar y mostrarle al mundo lo histérica y bruja que puedo llegar a ser, he de pensar en las consecuencias de mis actos.

Hoy, veinte años después, las niñas de ese colegio no me saludan. Las veo en los mismos bares que yo hablando con gente que conozco, pero a mí no me saludan. Siguen en sus grupos, me pregunto si por gusto, por inercia, o por miedo a que las rajen cuando se den media vuelta. Me pregunto también si sabrán ayudarse cuando haya un problema. Lo que sí sé seguro es que me estarán leyendo hoy y se estarán dando por aludidas. Puede que alguna hasta me escriba, pero seguramente no será para felicitarme.

sábado 7 de noviembre de 2009

Cenica Bitterkiwi

Con motivo de que mi amiga Mary había vuelto de su viaje a Corea, organicé una cenica en casa con mis amigas de PW y algún que otro coleguita exótico. Sería una cena de sentarse (muy confiada iba yo en que cupiéramos todos teniendo sólo 6 sillas) y preparada con mucho amor por la Kiwi, la Columnista y Alboroque y con las grandes aportaciones de Noelica, la Gallego y la Rubi.

Al evento, por una cuestión de márketing, le pusimos el siguiente título:

Cenica Bitterkiwi Asiático-Exótica

Y resultó ser un exitazo la tontería. El menú fue el siguiente, a ver qué os parece:

AL CENTRO:
Nachos y salsas: guacamole, mexicana y tzaziki
(Hummus no pudo ser, alguien sabe dónde venden tajine?)
Queso de cabra y mermelada de tomate
Queso camembert para untar

Olivicas, pepinillos, patatis

PLATOS FUERTES:

Ensalada de tofu y germinados

(con aliño coreano de nueces)

Ensalada de cous-cous
Pollo al curry y panecillos de especias

DE POSTRE:
Dátiles con queso philadelphia
Profiteroles con chocolate
Trufas

No contenta con eso, hoy al levantarme he reflexionado sobre las bondades de celebrar la fiesta en casa de una. Vale que soy yo la que se tiene que zampar el desorden y el caos a la mañana siguiente pero... ¡No habéis visto mi nevera! Tengo más comida de la que me merezco! Y lo mejor: el haberme desayunado uno de esos panecillos de especias tostadico con un poquito de aceite... y una trufa, que no cabía en el táper.

Desde aquí, gracias a todas las invitadas, comensales, participantes y ante todo, AMIGAS, por esa cenaca tan chula y por el rato tan chachi que pasamos. También gracias a sushi y a la vecina por aparecer, aunque fuera en los postres.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Ooops!


Achos, la de pringaos que había por las calles de Murcia el pasado sábado, festividad de Jalogüín. La gente no tiene medida. Es que llegué a ver a un hombre entradico en años y en carnes en tutú por la calle!! O pa entradica en todo aquella sesentona disfrazada de viuda alegre en picardías negro con una peluca naranja... por favor! Y luego las manadas de zombies y vampiros... acho, por favor! Pringaos! A mí ni te me acerques que me tocas! Yaiks!

El único que se salva, si eso, fue un camarero del Canadian (el de la peluca no, el otro), que iba maquillado como El Cuervo. Pero eso yo creo que fue porque me trajo recuerdos de uno que el año pasado se disfrazó así y estaba de guapo... ay!

Estando precisamente en el Canadian observando a las pandas de pringaos disfrazaos bailar y ser felices, pasa de repente un chico vestido a lo neo-dandy: blazer con un estampado de pata de gallo muy fino, camisa blanca de cuello altivo, pantalones de pitillo, zapatos de cocodrilo fino algo apuntados, pelo engominado cuidadosísimamente hacia arriba y a los lados, y un foulard de cachemir en tonos azules...

- Nene! cómo mola tu disfraz de Duque de Feria! qué original!- le soltó Alicia.

- No, no voy disfrazado, es que yo visto así.

Me recordó a la historia de Nacho, otro quasi-neo-dandy que, estando de bares en Madrid le entró a una chica diciendo: Macho, cómo te pareces a la pava ésa que canta lo de "Tenía taaaaanto que daaaaaaarteeee"...

- A lo mejor es porque soy esa pava-. La chica se dió media vuelta y se fue.

Imaginaos ahora lo que podría pasar, que esto me lo invento yo ahora: Un chico en un bar conoce a un grupito de chicas monas. Charla que te charla, se ponen a hablar de esto del internet, de los blogs y esas tonterías. El chico entonces, que está muy ciberpuesto les dice: Jo, el blog de Bitter Conch, lo conocéis? Esta semana han llegado unas que se autodenominaban brujas y la han liao pardísima, si es que a nadie se le ocurre, jajajaja.
La cara de las chicas de trasfigura: Nosotras somos esas brujas.

El chico entonces mira a su reloj: Uy, mira la hora! qué tarde se me ha hecho! Bueno, guapas, hablamos, eh? ciao, ciao.

martes 3 de noviembre de 2009

L'ombelico del mondo


Para todos aquellos que sólo piensan en su ombligo... A bailar!!!

Questo e' l'ombelico del mondo
L'ombelico del mondo
(x2)

E' qui che si incontrano facce strane
di una bellezza un po' disarmante
Pelle di ebano di un padre indigeno
E occhi smeraldo come il diamante
Facce meticce di razze nuove
Come il millennio che sta iniziando
Questo e' l'ombelico del mondo
E noi stiamo gia' ballando

Questo e' l'ombelico del mondo
L'ombelico del mondo
Questo e' l'ombelico del mondo
Dove non si sa dove si va a finire
E risalendo dentro se stessi
Alla sorgente del respirare
E' qui che si incontrano uomini nudi
Con un bagaglio di fantasia
Questo e' l'ombelico del mondo
Senti che sale questa energia!

(Repeat Chorus)

Questo e' l'ombelico del mondo
E' qui che c'e' il pozzo dell'immaginazione
Dove convergono le esperienze
E si trasformano in espressione
Dove la vita si fa preziosa
E il nostro amore diventa azioni
Dove le regole non esistono
Esistono solo le eccezioni
Questo e' l'ombelico del mondo
L'ombelico del mondo

Questo e' l'ombelico del mondo
E' qui che nasce l'energia
Centro nevralgico del nuovo mondo
Da qui che parte ogni nuova via
Dalle province del grande impero,
Sento una voce che si sta alzando
Questo e' l'ombelico del mondo
E noi stiamo gia' ballando!!

A bailar!! Wepa Wepa Wepa

domingo 1 de noviembre de 2009

Calabazas de Halloween


El debate ya está en la calle: Celebrar o no celebrar Halloween. Yo confieso que me gusta, será por mi anglofilia manifiesta, yo que sé, o porque no hay más remedio que aceptarlo: Jalogüín está ya en todas partes. Comprendo la tirria que le tiene mucha gente -“menuda americanada”-, pero es que… al final es todo lo mismo. Sin querer darles una clase de filología, la palabra Halloween viene de All Hallows’ Eve, uséase Víspera de Todos los Santos así que no nos alarmemos que, como decía, al final se trata de la misma cosa y no le hacemos mal a nadie.

A mí lo que me parece más fuerte que la muerte, y nunca mejor dicho, es que vengan a mi casa niños con el rollo del trick or treat. Trick ha sido mal traducido siempre como truco cuando en realidad se trata de un susto, una faena, una putadilla. Y treat no es un trato, sino una invitación, un regalo. Con lo cual yo me pregunto: si no tienen ni idea de lo que están diciendo, ¿qué pretenden estos niños diabólicos? ¿Que me quite yo el caramelo de la boca para dárselo a ellos? Venga, hombre.

Y es que no estoy de humor. Tras la semana de las emociones, esta ha sido la de las calabazas y los maleficios.

La semana la inauguró mi amigo E, que me llamó para anunciarme que, al no poder con la presión de ser considerado “novio de”, había dejado a su chuqui por sms y en el día de su cumpleaños. “Madre mía – le dije- porque eres mi amigo, pero eso no se hace”. Y me dio la razón. Al parecer, se dio cuenta de su cobardía al ser atormentado por los espíritus de su ex-chuqui y de las amigas de ella en forma de sms que lo maldecían. Las amigas también… menudas brujas.

Otro que no pudo aguantar la presión fue el chavalote con el que mi amiga G salía desde hacía 8 meses. Ocurrió tras una boda y aquí muchas estaréis de acuerdo conmigo: Las bodas nos remueven, especialmente si vas con novio y el tío ni se inmuta con el acontecimiento. Todas, e insisto, todas, esperamos un cambio de actitud a partir de ese mismo instante. Y eso fue lo que le pasó a G, que además cometió el error de soltarle un trick or treat al mozo: “que si tú estás bien así, que si vamos a seguir igual, que si habría que evolucionar, que a dónde vamos, que tú y yo qué somos…” El chavalote entonces se levantó, cogió la puerta y se largó. G le llamó poco después para ver si esto era un trick, un treat un susto o muerte o qué narices. Él le contestó con voz de ultratumba: “La has cagao, nena, la has cagao”. Y nunca jamás se supo.

Otra calabaza le cayó esta semana a mi amiga B, ilusionadísima con su recién estrenado amor de la oficina. Tras un mes de proposiciones deshonestas por parte de él y un apasionado y clandestino achuchón en el almacén, habían decidido empezar a conocerse yendo al cine. Tres días después de este acuerdo, mi amiga toda coqueta le pregunta: “¿a qué peli me vas a llevar? No será una de miedo, ¿verdad?”. Él, con cara de “esto-que-te-voy-a-decir-no-te-va-a-gustar” le responde que ya ha quedado con un colega para ver la de Michael Jackson (¡¿Perdona?!). Mi amiga sonrió pero en realidad se estaba cagando en sus muertos. ¿A qué esperaba para decírselo? ¿no tenía tantas ganas de estar con ella?. “¿Prefieres a un zombie antes que a mí?”. Sabes que el tío le ofreció un plan alternativo… No, se quedó ahí en plan Frankenstein.

Pero no todo son novias cadáver, que también, por la noche, se pueden divisar hombres-lobo, vampiros, muertos vivientes y todo tipo de buitres carroñeros noctámbulos que dan miedo igualmente (o no). El último, anoche en el Musik, se me acercaba, recién afilados sus colmillos, y me entregaba una tarjeta de visita: “Hola, me llamo X, este es mi número de teléfono, llámame esta noche si no quieres dormir sola”. Anda, fantasmón, tira antes de que te muestre el crucifijo e intenta hincarle el diente a otra.

Menos mal que tengo el amor incondicional de Michifú. Estoy que lo tiño de negro, le confecciono un collar de ajos y lo saco a pasear en mi escoba voladora.

jueves 29 de octubre de 2009

Besos


Hey, atiende, por qué has salido a la calle tú tan fresco.
Y dime por qué te has tirado tres horas en el espejo
pa ponerte guapo pa ligar,
para ir a la calle y no piensas que eso ya da igual.
Que ya no vas a impresionar,
que lo bueno y lo que importa está en los besos.
Y eso es lo que quiero, besos.
Todas las mañanas despierten en besos,
sea por la tarde y siga habiendo besos.
Y luego por la noche hoy me den más besos pa cenar.

Y dime por qué te echas mil cremas por el cuerpo,
si no se te ven. Se te han olvidado los sentimientos.
Tienes que empezar por resolver
Lo que tienes dentro y no piensas casi en los demás,
qué más dará si mal o bien.
Mucho metrosexual y faltan besos.
Y eso es lo que quiero, besos.
Todas las mañanas me despierten besos,
que sea por la tarde y siga habiendo besos.
Luego por la noche hoy me den más besos pa cenar (x2)

Y párate a ver, que los que ya te quieren no miran eso.
Sólo quieren ver ese guiño de ojos sin complejos.
Supongo que conocéis la canción...

Mañana marujil variada


Hay mañanas en la vida de una mujer en las que te levantas y todo te da igual. Desde la cara de perro y los pelos de leona, hasta las ojeras y las patas de gallo...
Hoy he salido sin maquillaje a la calle. Y no debería, ahora que la gente va a empezar a reconocerme. Aquí paro de escribir y me descojono un rato.

He ido a la Peluquería (con mayúsculas), que la han remodelao, y si antes era fashion ahora es ya pamorirse! Y no sólo eso, al sentarme en el lavacabezas, un zumbido proveniente del sillón me ha subido las piernas hasta alcanzar la horizontalidad y una vez patas pa arriba un par de pseudopuños recorrían mi espalda desde el coxis hasta los omoplatos y que si quiero que me echen el complejo de hidratación durante cinco minutos... tírale.

Al salir, además de parecer otra persona, también parece que estoy en otra ciudad, en Miami lo menos. Definitivamente he errado poniéndome medias y botas. Acho, qué calor.

He cometido también el error de haber entrado a alguna que otra tienda donde he visto zapatos y ropa preciosísima que no me puedo permitir. Y hasta me he probado alguna cosa...

Por último, he sacado a Michifú a pasear y se lo he presentado a mi tío Antonio, a los chicos de La Opinión y a mis padres. Decir que ha causado sensación se queda corto. Junto con los erizamientos correspondientes, grima ha sido la palabra más oída.

martes 27 de octubre de 2009

La semana de las emociones

Primero fue la boda de mi amiga Esther. Y no sólo la boda sino toda la historia de detrás. No hace ni un año que empezaron a salir ella y Salva y como apuntaban maneras, ya hablé yo de ellos en un post. Pusieron fecha poco después, y se casaron este sábado en una de las ceremonias más emocionantes que he presenciado jamás. El simple hecho de ver a Estherilla de novia con su rímel y su colorete ya era pa que se te saltaran la lágrimas. Pero no lloré (y eso que leí). Sería porque estaba ya toda la troupe en plan moco tendido, que lloraron por mí y por todos mis compañeros, las tías. Desde aquí, enhorabuena a los novios, a los que quiero muchísimo y les deseo que sean muy felices. Espero que lo estén pasando genial en Egipto.

La segunda emoción de la semana la trajo mi amiga Alejandrita. El Doctor Cavadas (el del trasplante de cara) le ha dicho que sí, que pa este verano habemus pierna nueva. Qué ilusión, madre mía. Y no sólo eso, que los injertos pa la pierna se los va a quitar de la molla de la barriga! Va a salir mi Alex del quirófano que va a parecer otra. Ni qué decir tiene que nos hemos ofrecido todos a donar nuestras grasas. Yo ya he pensado que, cuando vaya a visitar a Alex al hospi, voy a proponerle al Cavadas que me quite un poco de pistolera y me la ponga en las tetas, a ver qué le parece.

El tercer puesto lo alcanza mi amiga B, que ha empezado con un chico de su oficina. Ella no quería por aquel viejo dicho de “donde tienes la olla no metas la p…” pero al final sucumbió, que no está la vida ya pa tonterías. Y hablaron de empezar poco a poco, en plan 14 años, en plan tierno… hasta que de repente… se encontraron en el almacén los dos solos y… a la mierda las ternuras, pijo!

Y el cuarto motivo soy yo: Mi primera columna en el periódico, chispas y todo lo que eso conlleva: sesión de fotos, entrevista (jajajaja) y escribir el articulico dichoso, claro. Y los nervios. Y que me lean. Y que mi abuela no se entere de na, la pobre.

Desde aquí, no me canso, MUCHAS GRACIAS de corazón a todos los que os habéis alegrado por mí de una manera auténtica y genuina, significaba muchísimo para mí.

Hoy salgo otra vez, nenes. A ver si no voy a poder salir a la calle.