jueves, 17 de septiembre de 2009

El día de la granizada


El día de la granizada trabajé por la mañana y trabajaba también por tarde. A la hora de comer me llamó Luigi: "Nena, la Carmen está ya ingresada, dos centímetros, epidural y a la espera".

De repente, la lluvia. ¿Quito mi tumbona de la terraza? Me asomo y... ay! qué esto? auch! Un pedrusco en la cabeza! y otro! y otro! Mira lo que te digo, que le den a la tumbona, la aparto un poco y punto.

Y empieza la granizada, y no os imagináis la escandalera. Entre que vivo en un último piso y los ventanales... Y que estar sola hace mucho. Y la terraza se llena de hielo. Y yo pensando en Carmen empujando. ¿Se enteraría de lo que había fuera? Y mis plantas, ahora que estaban empezando a resucitar tras la sequía del verano, con sus hojicas verdes minúsculas... Hasta mi madre me llama: "¿Dónde estás? Ni se te ocurra salir a la calle y cierra las ventanas". Es lo que tiene ser mi primera granizada en mi casa, chispas.

Los pedriscos pasan a ser pedrolos (como tu cráneo) y si no fuera porque atacan estoy que me saco unos vasos de tubo y me monto unos gintonis, qué disparate!

La cosa dura poco, como es habitual, y se hace la hora de marchar al trabajo. Por el camino la visión es desoladora. No quedan hojas en los árboles, pues se han convertido en un manto verde que cubre las aceras y hasta algunos coches. Santa Teresa, La Gran Vía, el Jardín de Floridablanca, el Infante...

Tuve una tarde bastante dura de trabajo. No es agradable decirle a la gente que ha suspendido y convencerle de que repetir curso tampoco es el fin del mundo...

Al salir, a tres pasos del Hospital San Carlos, llamo al hermano de Carmen: "Cucha, que estoy al lao y no me voy a ir yo a mi casa tranquila. Sé que es un poco pronto pero... voy a subir a veros".

Paquito nació esa tarde por cesárea pesando el tío 3,870 kg. Desde aquí un beso enorme pa su mami, que con la emoción creo que se me olvidó dárselo.

¿Cómo fue tu 16 de septiembre de 2009? ¿Dónde estabas cuándo cayó la granizada?
Foto "cedida" por Ali, del Jardín de la Condomina, visto desde su casa.

5 comentarios:

Ali dijo...

Pues yo estaba... haciendo la foto, jeje.

Anónimo dijo...

Yo iba a salir en mi moto, hasta que note como que alguien o algo llamaba sutilmente en mi casco, y decidi no salir.

Conch dijo...

Muy bien que hiciste, Anónimo con moto.

asoc.amigos murcia israel dijo...

intienes una memoria! no recuerdo lo que hacia hace 2 dias.

Conch dijo...

Hombre, esto lo escribí al día siguiente...

Y que fue un día... memorable!