domingo, 22 de noviembre de 2009

El Feisclub


No fui la única en hacer doblete, que conste, que la noche del pasado miércoles estaba Murcia llena de Gunillas, Vips, Bans y otras vidas de crápula. Resultó que coincidieron dos acontecimientos de postín en el mundo fiestero murciano y yo tenía que ir a los dos. Estoy hablando del segundo aniversario del 609 y de la inauguración del Faceclub.

Llegué ya tarde al 609, qué se le va a hacer, pero como BAN que soy (VIP en jerga temporánea), no podía dejar de celebrar el 2º aniversario de un bar en el que he vivido tanto, no ya por lo allí acontecido, que también, sino por las horas que he pasado dentro. Y es que al 609 lo llaman “El agujero negro”, pues se pierde la noción del tiempo. Otros dicen que ahí siempre son las tres de la madrugada… y eso es lo que parecía el miércoles cuando llegué, ya al final de fiesta, con las bandejas de comida casi vacías y un ambientazo casi-nocheviejero.

Hablando de Nocheviejas, nuestro segundo destino no lo pisaba yo desde aquella en la que puse a Dios por testigo de que nunca jamás volvería. Y no es que rompiera mi promesa, no nos equivoquemos, que yo fui a otro local: el Faceclub. Envuelta en un halo de intriga y emoción que me recordaba a la primera vez que entré, me coloqué mi chapita-invitación y me dispuse a ver lo que este nuevo garito me ofrecía.

Se llamaba Rosa Rosae la primera vez que fui y tendría yo unos ocho años. Fui con el cole, con un programa de la radio, me acuerdo yo. Y era emocionante, ¡estaba en una discoteca de verdad!

La siguiente vez fue a los doce, cuando Archi era la discoteca light a la que íbamos los sábados de 7 a 9 de la noche. De esa época recuerdo las miles de fantas que me bebería, las ridículas coreografías con MC Hammer y Vanilla Ice, los primeros ligues (“¿quieres rollo con mi amigo?”) y los urinarios que había en las paredes a modo de plafón.

De la época universitaria me quedo con las fiestas rastafaris en De Nai Clú, con sus paredes de tigre, su música súper bailable y toda esa gente guapa… Gente guapa que se casó, se puso a criar y recuerda el “Nai” cuando toca contar batallitas. Gente guapa que no llegó a conocer el DNC, el Dance, y por eso guarda de él un buen recuerdo. No como yo, que lo único que guardo del DNC es una consumición que no gasté custodiada en mi monedero desde hace dos años. Y es que el DNC no me molaba. Me fastidiaba pagar tantísimo por una copa malísima que no me iba a tomar mientras escuchaba “música” de timbales y ahuyentaba moscones. Moscones que normalmente no eran de Murcia y estaban ahí engañados, confundidos, preguntándose cómo habían acabado en ese antro indescriptible.

Pero eso era antes, que la copa que me tomé en el Faceclub por la face me supo a gloria bendita.

Ya la entrada es distinta, pues se accede por un lateral. Para los que conocemos todos sus rincones renovación tras renovación cuesta ubicarse al principio. Pero está chulo, tiene una luz especial y me gusta cómo han redistribuido el espacio. Se acabó la forma de martillo con la base de techos bajos y zonas oscuras, ha llegado New York a Murcia, con barras centrales, buena iluminación y un discjockey situado en el centro que disfruta viéndonos bailar. Otra novedad es el escenario, donde una banda buenísima amenizaba la velada con temazos de toda la vida: Play that funky music, I will survive, Celebration… Agradecí eso, que no fueran las típicas gogós ibicencas y tragafuegos, buaj.

Sigue habiendo zonas pero hay más movimiento y más visibilidad, genial para cuando apatrullas siendo miope. Siguen estando los buitres de siempre (el Plastificao, el de la Chaqueta, Luis Filipe, el Duque de Feria…), las tigresas, no en las paredes sino en la ropa, y los excesos de siempre: silicona, alguna que otra cardada y alguno que otro con muy poca ceja… pero el miércoles eran menos y se dispersaban entre la gente normal y guapa que aún queda, vaya que sí. Puede que me equivoque, pero me confieso entusiasmada. A ver. Ojalá volvamos a tener una discoteca de verdad en el centro de Murcia.

9 comentarios:

Javier Moñino dijo...

Me uno a su esperanza, señorita Conch... espero que no sea otra de tantas que toman los pelopincho y las cazatercerolas... ya veremos.

Me ha encantado el post, todo un viaje por el tiempo de la fiesta murciana.

Mi verdadero primer bar de fiesta fue el Friends... qué chulo estaba. Un tubico de cerveza y algunos chupitos para empezar la fiesta y cuando uno se daba cuenta, ya se tenía que ir a casa... :)

Un saludo.

Conch dijo...

Friends... ése dónde estaba? Zona Claveles puede ser?

Hablando de fiestas nocturnas... qué bonico ibas anoche ;)

Un beso.

Javier Moñino dijo...

Friends estaba en la misma calle que el Yerberos... cerca de la Hermandad...

Muchas gracias por lo de que iba bonico... usted también estaba muy guapa... :)

Un besico!

Conch dijo...

Sí, a ese tipo de bonico también me refería.

Mrs Red Soles dijo...

Hola de nuevo!

Bueno, me ha encantado el post, ese itinerario por las fases del prehistórico Rosa Rosae ha sido antológico. Yo el DNC no lo pisé y el Nai Clú, poquito, en sus primeras épocas, pero lo de Archi me ha matao, jajajaj ¡lo has clavado! Me he sentido totalmente identificada. Aunque se te ha pasado mencionar un clasicazo de esa época y lugar, nena : Nick Kamen con su "I promised myself" ¡¡entrábamos todos en trance con esa canción!! Jajjajaja, qué grande.


En cuanto a Friends, creo que no te conozco Javier Moñino, pero nosotros sí que estábamos abonados allí, así que seguro que coincidimos más de una vez y más de 2 ;)
Hace poco vi a Jose paseando con su mujer (su novia de siempre que estaba también en la barra) y su nene, aysss...qué tiempos...

Conch dijo...

Dí que sí!! I promise myself! Tanto nos gustaba a esa edad que le pedimos al profe de inglés hacerla en clase (junto con la chochona de Sacrifice, de Elton John, entre otras).

Afterimago dijo...

Mi primer comentario en tu blog para decir que me ha encantado esta entrada... vaya un paseo nostálgico... me he sentido de lo más identificada... desde Archie hasta el Dance... iré a ver la nueva imagen!

carmen dijo...

ay conchiti que recuerdos.. he visualizado cada parte del naí e incluso me ha venido a la cabeza algúna anesdota digna de best seller...aunque te fató nombrar esas colllllllllas pa entrar al wc, esas que te daba tiempo a tomarte la copa, fumarte un piti y bailar siete o diez temas en ella.al final preferias un dolor de riñones inmenso, el tirarte todas las horas bailando entre espasmos antes que hacerla.Aunque tambien alguna que otra vez entrabamos rox o loles o anabelina al de hombres....

Conch dijo...

Jajajaja, pedazo de comment, Carmen, eres un crack! (además de parte de esa gente guapa que se puso a criar...).
Gracias también por hacerte seguidora, guapetona.
Dale recuerdos a tus Pacos de mis partes.
Un beso.