lunes, 2 de julio de 2012

Cosas preciosas


La primera vez que la vi fue tras oír una especie de silencioso trotar atravesando mi salón. Una salamanquesa de ojos saltones aparece de vez en cuando junto a mi sofá o mi tele desde hace más de un año. No me da asco ni repelús, sino cierta ternura y hasta nostalgia de mi viaje del verano pasado a La India, donde había unas mil por metro cuadrado. Y ya no es sólo porque se jale los mosquitos, que dice mi amiga V que además el bicho me trae suerte, que cada vez que la veo me ocurre algo bueno. No lo tengo tan claro, pero si ella lo dice estaré atenta, que ayer la volví a ver dándome los buenos días. Mientras, observo a mi alrededor un montón de cosas preciosas…

M y J decidieron hacerlo oficial. Tras meses viviendo juntos, convocaron a sus familias de una manera cuasi formal para comunicarles la buena nueva. Las sobrinas de M, de 7 y 5 años respectivamente, no entendían el motivo de esa cena ni de tantos besos y abrazos, así que preguntaron, con más razón que un santo, que qué narices estaba pasando ahí. “Que nos hemos casado”, les contestó M, queriendo simplificar. “Pues si os habéis casado, ¿por qué no os dais ningún beso?”. Y tuvieron que besarse, y ya todo estaba bien.

Empieza el verano y con él, los viajes, y con ellos, los viajes en pareja. L y S se fueron ayer a Islandia. Aquí al lao. A ver géiseres, lagunas, a no dormir, a comer tiburón podrido y a pasear su amor bajo el sol de medianoche a 17 grados de máxima. Los odio.

En palabras de mi amiga N, B ligaba demasiado y era el momento de guardar una especie de luto. Pasar un tiempo de duelo y reflexión tras los fracasos amorosos que llevaba este año. Desde un porrero pasota hasta un incapaz de amar, pasando por un indeciso sin sangre, ése era, en resumidas cuentas, el abanico de especímenes que habían pasado en su último año, menudo carrerón llevaba la pobre. Y lo que tenía que pasar, pues pasa siempre, que mientras nosotras le sugeríamos que, ahora que llegaba el verano, se olvidara y se despejara la cabeza, un nuevo chico aparecía en su vida. Y B, que en teoría no quería nada, ni tan siquiera dejarse querer, accedió a salir con el chico que, por primera vez desde hacía más años de los que B podría recordar, demostraba, al parecer, verdadera ilusión por conocerla. A ver lo que le dura.

Mi amiga C también decidió lanzarse a la piscina y quedó con un tipo divertido que conoció por el facebook. Sin fe ninguna, con la simple idea de pegarse unas risas con semejante frikada y aumentar su círculo de amistades, C llegó impuntualmente a la cita y el chico la recibió con una piruleta en forma de corazón. De repente la tortilla dio la vuelta y, como una colegiala, C notó que se le aceleraba el suyo propio y le daba la risa floja. Y lo bien que olía, decía C, que hasta le daban ganas de abrazarlo y lamerlo.

Y así están las cosas, que estoy que cojo a la salamanquesa por banda y le pregunto que a ver cuando narices me toca a mí. Que tanta situación preciosa de amor total a mi alrededor empieza a ponerme de los nervios y a ver si para el verano se tira al rollo. Que lo más cerca que estoy de lamer a un hombre últimamente es cuando veo a Xabi Alonso por la tele, que no puedo evitar tener pensamientos impuros o exclamar ordinarieces impropias de una señorita. ¡Ole las cosas preciosas! Pero ¿qué será de mí mañana, cuando se acabe la Eurocopa? ¿Quién hay olímpico que me acelere el corazón?

Esta noche volveremos a ser sólo mujeres, para montar la contra-crónica erótico-festiva en un plisplás. No me importará desgañitarme y perder la voz esta vez, pues mañana no habrá lunes que valga. Porque… ¿sabéis una cosa preciosa? Ya estoy de vacaciones.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Has pensado en besar a la salamanquesa? Quizás se tu salamanquesa/príncipe azul...A veces me autoconvenzo pensando en que las cosas pasan por algún motivo, aunque siempre sea a los demás y no a uno mismo.

Conch dijo...

A ver, no me da miedo, pero... ¡ni de coña beso yo al bicho! Ni a sapos tampoco, que ni soy una hermanita de la Caridad ni creo en los príncipes azules. Las cosas no pasan por ningun motivo, yo creo que nosotros somos dueños de nuestro destino con las decisiones que tomamos. Y yo las suelo tomar erróneas, cada día lo tengo más claro.

Julia Villar Nieto dijo...

Cosa preciosa es tenerte como amiga. #MomentoIntenso #unoynomas

Juanjo Caravaca dijo...

Cosas preciosas es q tú puedas contarlo. Gracias cabecica!

Conch dijo...

Julia y Juanjo, gracias, preciosérrimos, porque hacéis que mi vida sea preciosa.

VipsaniaAdriana dijo...

Pordió, Conch! Empaquétame a la salamanquesa y mándala unos días a mi casa!!! Estoy muy faltica de cosas preciosas y Cartagena no es mal sitio para salamanquesas buenrollistas... Porfi! prometo devolverla...

Hoy estoy ploff y no puedo hacer un comentario que merezcas, peeero como sé que pasará, volveré a entrar en otro ratico y comentarte como mereces, cosa guapa!!
Beso

Quelly dijo...

He descubierto tu blog este año tras leerte en La Opinión, y estoy enganchada a él. Además de porque cuentas las cosas con gracia y me tienes al día de la movida murciana, porque me resulta inevitable identificarme contigo, como con "La Briget Jones". Y es que esta noche al volver a casa me ha recibido en el fregador una salamanquesa pequeñaja, que a mí si me da repelús, y me ha dao un susto que spero que signifique que van a pasarme cosas muy buenas y muy pronto, que ya toca.

Conch dijo...

Vipsania, tu comentario es fantástico, qué dices, mujer! Espero que ya se te haya pasado el ploffismo. Y si no, cógete a un par de amigas y sal por un sitio distinto. Ya verás como se te pasa. No hay salamanquesas que valgan.

Hola Quelly! Encantada de leerte a ti también. Muchas gracias y mucho ánimo, grandes momentos te esperan!

cuarentona dijo...

Que asquito! La salamanquesa,y yo q creîa que no existía esa palabra.. Vamos que era salamandra. Despues de los ratones,mi bicho mas odiado
Me encanta eso de "ganas de lamerlo. ".Lo pienso utilizar como expresión este verano a la menor oportunidad

Conch dijo...

Claro que existe, la Tarentola mauritanica http://es.wikipedia.org/wiki/Tarentola_mauritanica o paniquesa, como la llama mi amiga M.

Al parecer además no es lo mismo que una salamandra, que es más asquerosa si cabe. http://es.wikipedia.org/wiki/Salamandra

Mi amiga J y yo también hemos acuñado la frase "Te (l)amo". A conjunto :)

Julia Villar Nieto dijo...

Te (l)amo #cosaspreciosas ;)

Conch dijo...

jejeje. Yo a ti te (l)amo más.

Al hilo de las salamanquesas, ayer leí que en Londres, en la zona donde han construido la ciudad olímpica, habitaban miles de salamandras, que no salamanquesas, y las han trasladado a todas a una reserva natural. Qué bien, no? :s

vasico de leche dijo...

#cosaspreciosas puede ser un bicho, o que alguien que apenas te conoce te diga para animarte #yomatarémonstruosporti.

http://www.youtube.com/watch?v=g543nsPLSNA

Conch dijo...

:) Ay, suspirico.

A mí me contó ese cuento un bicho que apenas conocía, la noche antes de que volvieras. Luego él desapareció, pero yo sin embargo sigo aquí.

El tamaño de los montruos dependerá del miedo que les tengas.

Un beso, chica premium.