domingo, 28 de noviembre de 2010

Tomates cherry

Es lo de que me cuesta perder el control a lo que no dejo de dar vueltas desde que A, al leerme los chakras y limpiarme el aura, me dijo que lo vio en mí. Y puede que tenga razón. Aunque me considere un hacha en el arte de la improvisación y el encubrimiento de la desorganización más absoluta, siempre intento estar atenta a todo lo que ocurre a mi alrededor, pues no me gustan las sorpresas. He descubierto además que las únicas dos manías que creo que tengo son derivadas de aquello que me dijo mi maestro reiki.

Una de estas manías, heredada de mi difunto, es la de estrujar las latas de refresco o cerveza cuando están vacías, las mías y las de los demás comensales. No puedo evitar estar toqueteando cada cinco minutos todos los botes que haya en un ágape para cerciorarme de si hay o no algo en su interior y así tener una sobremesa tranquila, sin ataques de ansiedad.

La otra, creo que más común, es la de los tomaticos cherry, que consiste en que me encantan por su sabor y su forma redondica, pero también me parecen engañosos y en definitiva, auténticas criaturas del demonio. Y es que no me gustan enteros. Me putea el no poder pincharlos nunca a la primera y que puedan salir saltando del plato de ensalada, pero ya lo que me repatea sobremanera es que me exploten, quizá por no poder controlar el momento ni el alcance de la mini explosión, o quizá porque siento que se me escapa algo tontamente y sin poder evitarlo. Así pues, siempre los tengo que cortar por la mitad, y los dejo ahí abiertos, bajo control, sin sorpresas. 

Por eso mismo, por esa capacidad que tiene de descolocarme y ponerme histérica una cosa tan insignificante he decidido acuñar un nuevo término para uso y disfrute de las mujeres de mi edad y condición: “Frases tomate cherry”. Se trata de frases bonitas, que te gustan de primeras, que suenan bien, te emocionan y te suelen sacar una sonrisa tontorrona, pero que cuando te acercas a ellas y las masticas un poquito te revientan, te cabrean, y hasta puede que te depriman. He aquí unos ejemplos:

El amigo casado que te dice: “Eres una mujer maravillosa de verdad. Qué pocas quedáis ya así. Qué suerte tendrá el que sea tu pareja.” Y qué a gusto te has quedao, amigo, ahí soltando memeces desde tu atalaya. ¿Pretendías consolarme por algo por lo que no estoy triste diciéndome algo que ya sé? Porque con eso consigues que me entristezca pensando en lo desaprovechada que estoy y lo injusta que es la vida. Gracias.

Un antiguo amor de verano que te encuentra en el facebook tras muchos años: “No me puedo creer que estés soltera”. Y es un halago, sí, pero entonces te sientes en la obligación de responderle con un porqué y te deprimes al hacerte un pequeño examen de conciencia y un repaso de los últimos cuatro años de tu vida. ¿Y cómo darle una explicación sin que suene a un subliminal lloriqueo desesperado?

Por último, el ex rollete que un día se enfrió, al preguntarle, en un ataque de esos nuestros de tenerlo todo bajo control, si ya definitivamente lo vuestro había terminado, va y te contesta: “Sí, pero me gusta tenerte en mi vida”. Ciertamente hermoso pero, ¿has dicho en tu vida o te refieres a tu agenda?

Como los tomates cherry, estas frases aparecen por todos lados, a todas horas y son inevitables. Ya dependiendo de lo controladora o despreocupada que una sea puedes elegir ignorarlas, explotar tú o aplicarles directamente el cuchillo.

Dedicado a C, que me sugirió que a la quiche lorraine le pusiera tomates cherry. ¿Enteros? – le pregunté. Vamos, calla.

10 comentarios:

Mary the Kiwi dijo...

Doy fe de que no te gustan los cherrys enteros, siempre te los tengo que partir por la mitad cada vez que te hago ensalada!
Lo de las latas, no fijarme y en cuanto a las frases....totalmente de acuerdo.
Me ha encantado el post, aunque eso ya lo sabías. ;o)

Conch dijo...

Y eso que comimos juntas ayer... junto a otras 20 personas y un montón de latas.

Muchas gracias, bonica, por el comment y por acordarte siempre de partir los tomates.

sushi de anguila dijo...

Me encantan los tomates cherry enteros y sentirlos reventar en mi boca al primer mordisco...

Tal vez la frase tomate cherry que más se oye últimamente y que jode más y más que ninguna sea:

"Enhorabuena; tiene ustes un curriculum admirable, y una preparación excelente, pero su perfil no es el que busca nuestra empresa, porque es demasiado bueno para nostros y tendríamos que ofrecerle unas mejores condiciones"...

Have a nice day...

Conch dijo...

Totalmente cherry! Qué hijosputa. Es una versión del clasicazo "No eres tú, soy yo".

Y esa de "Te quiero... como amigo". Jejeje.

Armando dijo...

Los cherrys enteros, pero con una "rajica" por donde se le cuele el aceite y unos granicos de sal.
La frase que me pone de los nervios es "Puedo hablarte?".
(.....joder, que no me como a nadie!!.)

La Vecina de Ayer dijo...

A mi los tomates cherry en general me parecen algo sosos, los veo más decorativos que sabrosos...

En otro orden de cosas, de acuerdo en todas las frases...
Una vez me dijo un paisano que me encontré en Madrid algo muy cherry: "pues no entiendo como no tienes novio, porque aunque no eres lo mejor que he visto, tampoco estas mal"....

Besos princesa

Antonio dijo...

Doy fé de que te cuesta dejarte llevar. A más exigencia personal, más os cuesta dejaros llevar. Debe ser tema de ser mujer o de ser persona, porque a mi antes también me pasaba.

Digo antes, porque son fases de la vida, y ... como la fruta madura, termina por caer.

Lo del tomate cherry, creo que acabas de crear un nuevo concepto, el de lo goloso y hasta sexy que resulta un tomate cherry en la boca, y la explosión que llega después. Explosión que puede ser agradable o desagradable lo que desencadena una cierta ansiedad pero que no deja de crearnos curiosidad y quizás por eso seguimos siempre enganchados con el tomate cherry. Algunos más atados que otros. Pero creo que esta vida es un continuo Tomate cherry si vives la vida con curiosidad.

Conchi, dime, si fueras verdura, ¿qué te gustaría ser???

xxxooo

Conch dijo...

Vecina, tu comentario me recuerda esos deliciosos tomates elegidos por su esposo de usted para hacerlo partido y que nunca se partió... Esos habrían estado especiales!

Y la frase que dices... más que cherry, yo la veo hijoputismo! Y la de gente que hay así, eh? que las suelta y se queda tan pancha.

Antonio, si fuera verdura... (confieso que llevo un rato pensándolo) supongo que el pimiento, que es lo primero que me ha venido a la mente. La otra finalista era una bajoca (judía verde pa los de Burgos).

Lo de que la vida es un continuo tomate cherry tampoco está mal como concepto ;)

Anónimo dijo...

¡Cuántas verdades cuentas, amiga! Felicidades por el post. No lo he podido leer antes y me ha encantado. Molan estos ‘kit kat’ en el trabajo.

A mí, lo más cherry que me han dicho fue este verano. Todavía con la marca de las sábanas en la cara me suelta: “Ha estado bien. Muy bien (tú sonríes; él te mira a los ojos) pero… por mí puedes liarte con otros. No te cortes”. Me quedé atónita. ¡Qué falta de elegancia, de tacto, de escrúpulos, de hacernos padecer, pijo! ¡Qué manera más cruel de decirte que entre tú y él no hay nada! Ya ni siquiera te dicen, aunque sea… “el verano es una mala época para empezar algo serio”. Sutileza, chicos. Con eso nos basta para captar la idea. Pero es que lo de incitarte, literalmente, a liarte con otro…¡me parece muy fuerte!

Mira, yo, a partir de ese día, me como los tomates cherry con la mano.
Paso de hincarles el tenedor o de partirlos con el cuchillo…

Claves: Bolsillo / Despertador

Conch dijo...

Jajajajaja, hay que ver, con lo pequeña que eres, lo grande que puedes llegar a ser!

Ganicas de verte, amiga, que tengo historias para ti para no dormir!