domingo, 14 de noviembre de 2010

Disfruto

Será lo de la crisis, y que estamos locas perdidas, pero a mis amigas y a mí nos ha dado por los descuentos. Ofertas en restaurantes, en cosmética, en parques de atracciones, en los relojes de Sara Carbonero… lo que sea. Cualquier hallazgo, aunque no lo necesitemos, aunque jamás se nos hubiera pasado por la cabeza tener o hacer algo así, se convertirá en una pequeña obsesión, un pequeño deseo, una nueva experiencia que nos plantearemos probar. Aunque no los aprovechemos, aunque sólo les dediquemos cinco minutos de nuestro pensamiento, el materialismo y la codicia se apoderan de nosotras, justo ahora que es cuando menos lo necesitamos. Cualquier cosa es tentadora de repente: ¿Una cena a la americana a base de costillar y coca cola para dos? ¿Una sesión de acupuntura? ¿Un día en Terra Natura con los niños gratis? 

 Y así fue como ocurrió. En unas de ésas, una buena mañana de esta semana, mi amiga M encontró un descuento y lo dejó caer en mi bandeja de entrada. “Sólo tienes 24 horas”. Y como justo me pilló estresada, agobiada y con ganas de gritar, el mero hecho de abrir el correo fue como ver la luz al final del túnel. Esta vez sí que necesitaba un poco de amor en forma de descuento, y además ya.

“Disfruta del lujo con un masaje de oro por sólo 6 euros”.

Entonces paré lo que estaba haciendo y decidí investigar sobre semejante frivolidad. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que el masaje de oro era cosa seria. Resulta que ya se realizaba en el antiguo Egipto y no se trataba del típico capricho estético, consistente en caricias y mimos, sino más bien de un masaje con fines curativos, reactivando la circulación y aliviando contracturas musculares de espalda y piernas. Hasta ahí la parte física, que ahora llega la mística. 

El masaje de oro además puede ser considerado un ritual de prosperidad, pues atrae al dinero y al éxito, aumentando la autoestima y alejando las influencias negativas. Así mismo, te alivia en momentos de estrés y te reactiva si estás decaída. Y Jennifer López es súper fan, ¿qué más quieres, Federico?

Así pues, dicho, hecho, comprado y reservado cita, al día siguiente, a las 10 de la mañana.

Menudo masaje, amigos, menudas manos las de A, incrustándose en todos mis nudos y contracturas desde los pies a la coronilla. Como si desencorsetaran varios años de tu vida, casi como una liberación. Con dolor, pero sintiendo alivio y respiro. Un “dolor rico” que dicen en Sudamérica, según A, con momentos de mecagoentusmuelas, según yo.

Tras eso, A, que hasta ahora me había explicado todos sus movimientos sobre mi espalda, guardó silencio para leerme los chakras dibujando símbolos sobre mi espalda. Poco después se llevaría mi energía para limpiarme el aura. Yo mientras, me mordía los labios reteniéndome las ganas de preguntarle mil cosas, intentando a la vez poner la mente en blanco para que no le aparecieran mis dudas y malos rollos. Que lo suyo era que se los llevara todos.

Dice A que al limpiar mi aura leyó en mí muchas cosas, como que me cuesta perder el control y que soy una mujer poderosa. Esto último, a pesar de la torta monumental tras treinta minutos de masaje bocabajo, me emocionó y me hizo sentirme lo menos 2cm más alta. Sería también debido al estado medio galáctico en el que me encontraba, que salí de allí que parecía que flotaba, cruzando la Pasarela como una triunfante de Bridget Jones, recitando inevitablemente un mantra de una rubia más real y más de aquí que decía: “Me encanta el oro, me vuelve loca el oro, todo junto. Yo, o nada o mucho. Disfruto.” ¿Has probado ya el oro? 

14 comentarios:

fiona dijo...

No lo he probado, pero dime donde tengo que ir para hacerlo!!!! xD

Conch dijo...

El sitio se llama Depilaservice Spa, en la calle Ricardo Gil 21 (Barrio del Carmen).

El masaje de oro vale normalmente 25 euros, pero vamos, yo lo probaba!

La Vecina de ayer dijo...

Yo voy el viernes vecina.
A ver que me dicen sobre mi aura, jeje

Viva el oro!

Conch dijo...

Hey! Disfruta! Y nos lo cuentas por aquí!

Como te diga lo mismo que a mí me mosqueo. (Aunque puede ser, que pa eso somos las dos poderosas y estupendas :))

fiona dijo...

Hummm, me lo apunto a ver si un día de éstos me doy el gusto! Gracias :)

Anónimo dijo...

Mmm, ya veo que te gustó el Masaje de Oro, el de la Prosperidad, el de la Abundancia. Cuando doy estos masajes, pienso que el oro y la prosperidad está en todos vosotras. Cada persona a la que doy el masaje me abre su mundo y cada día conozco una persona nueva, una investigadora, una periodista, una campeona de tiro con arco, una acróbata, una profe, ... Aún me quedan más de 100 masajes que dar de atrapalo.com , y cada masaje es un anuncio de prosperidad.
Gracias por tus piropos. Sé que te dolía ricamente el masaje, pero ea, para estar bien... primero hay que sufrir, o como dicen los anglosajones "No pain, No gain". Y como una vez me dijo una clienta, "Antonio, ya sé cuando tu masaje es relajante, ... cuando paras".
Conchi. Me ha dado muchísima alegria cuando una amiga tuya hoy me ha dicho que habías escrito sobre el masaje en tu web. Mil gracias.Hoy me has dado tú a mi el masaje de oro.

Conch dijo...

Gracias a ti, Antonio! Qué ilusión que me hayas leído y más aún verte por aquí comentando. No te digo yo que en na puede que me tengas por ahí para probar la punta de diamante para esas dos arrugas que me tienen frita, jajaja. Enhorabuena, guapo, y que siga la racha de prosperidad y abundancia :)

Y a ver la Vecina qué dice, que espero su comentario como agua de mayo.

La Vecina de Ayer dijo...

Vecina, el masaje me gusto, y también me dijo que era poderosa, jajaja y también que me reprimía mucho...
Me dijo que era muy receptiva.

Al levantarme de la camilla me maree un

Tuve agujetas al día siguiente pero me libero bastante de mis contracturas. Como atrajo a nosotras la abundancia, mis dos amigas y yo nos compramos un décimo de al salir, jejeje

Muasss

Conch dijo...

Ay, qué idea! Yo que ni siquiera tengo todavía ni una triste papeleta! De mañana no pasa que me compre un decimico a tu salud, nena.

En cuanto al mareíllo, sí, yo también salí con una torta que Antonio denominó galáctica y al día siguiente me quería cortar el omóplato, pero bueno, fui avisada y con eso me cercioré de que mi contractura no es paranoya hipocondríaca mía sino una realidad.

Y hablando de contracturas... eso me recuerda... ayer conocí a un fisio monísimo :)

La Vecina de Ayer dijo...

Hija que mal se escribe con Ipad, que no se han publicado la mitad de las palabras. Eso me pasa por no darle a vista previa.

El décimo hay que comprarlo vecina, ya que la abundancia y el oro están con nosotras, jaja

Viva los fisioterapeutas del mundo!!

Lorquina dijo...

Cuando quieras te puedo presentar a unos cuantos más :)

Antonio dijo...

Vaya,voy a coger fama de masajista duro, pero vamos, eso es porque habeis cogido el masaje de media hora. En el masaje de una hora, da tiempo para todo el cuerpo, y si lo hago con aceite con chocolate, la sensación es muy diferente, porque el aroma del cacao y el masaje te teletransportan al nirvana más profundo. El próximo masaje Conchi, será tipo "Caricia Dorada".

Conch dijo...

Que no, que no! Pa caricias ya están los novios, que decía una amiga mía... y lo que duele cura, que dicen las abuelas!

El dolor rico del que hablábamos :)

Conch dijo...

Hey! que acabo de leerlo en twitter! Que me ha tocado un masaje en un sorteo! Caricia Doradaaaaaa!!! Yipiii!!