viernes, 18 de junio de 2010

Tenemos que hablar


Me pasa una cosa muy rara. Sufro ataques de amor. El más gordo me pasó la otra mañana al salir de tu casa, al despedirnos en tu portal con un beso, antes de meternos cada uno en un coche para ir a trabajar. Sería el fresquico de la mañana, o ese rayico de sol, o lo bien que olías y lo guapo que estabas, que me hizo desear que ese momento se repitiera siempre, todas las mañanas. También me pasó aquella tarde en los Zagales o la noche que apareciste por sorpresa con dos pastelicos de carne en la mano.

Pero no sólo es eso, que es que me veo que necesito hablar contigo a todas horas. Ya no me vale con saber de tu existencia una vez a la semana. Ya no me vale con el sms aquél que a lo mejor me mandabas tú y yo te contestaba a las tres horas, si podía, si me apetecía. Ahora me encuentro que necesito, mínimo, un mensaje diario y si eso, una llamada nocturna, para preguntarnos cómo nos ha ido el día y para, lo admito, oír tu voz, que me encanta cómo suena tu risa por teléfono. Y como los locos, miro el móvil a todas horas y compruebo que no hay mensajes ni llamadas perdidas y que llevo el volumen al máximo, no vaya a ser que no te oiga si me llamas. También pierdo el tiempo releyendo mensajes antiguos, tanto los que me enviaste tú hace tres meses, como los que te contesté yo, y con algunos se me cae la baba de una manera que me río sola y la gente me pregunta que qué me pasa. Los emails también los releo cuando nadie me ve, que son más largos y así puedo regodearme en cada palabra.

Habrás notado también que últimamente te mando más mensajes y de verdad que lo siento. Si supieras que cuento hasta diez antes de ponerme con las teclas. Si supieras que me siento sobre las manos para retenerlas y así evitar acosarte y parecerme a la de Vitaldent (que los mandaba de seis en seis, y era una vergüenza para todas las mujeres).

Más grave aún: estoy empezando a imaginarme situaciones contigo y me monto unas películas... Situaciones de futuro, en las que estamos juntos sin escondernos. En las que tenemos una relación seria (me cuesta pronunciar estas dos últimas palabras), repleta de momentos normales: fiestas con tus amigos, un arrocico al aire libre con mucha peña, una visita al Museo de arqueología subacuática de Cartagena, una excursión por Moratalla, por aquel sitio de rocas y praderas de violetas, un aperitivo con mis amigas en el chiringuito de Juanjo, o incluso cogiendo un avión rumbo a alguna ciudad del Mediterráneo, o un poco más lejos…

Ahí es cuando no me gusto. Soy muy bocas y se me está yendo de las manos. Y es que intento ser sutil y no me sale, preguntándote demasiado por tus planes de verano mientras, mentalmente, repaso mi agenda para incluirte en ella. Además noto que evitas contestarme (no vaya a ser que derive esto en un “tú y yo qué somos”) y, sin querer, me dejas más vacía que antes. Y me lo merezco, que me estoy poniendo muy pesada y patética. Que a lo mejor la idea de Hong Kong era un poco disparatada pero ¿qué te parece Malta? O yo que sé… ¿Mojácar?

Estoy empezando a sufrir. Esto ya no es divertido. Me consta que no quieres líos, que ya lo hablamos, pero últimamente, con mis películas y mis ataques de amor, me había dado por pensar en lo que pensamos todas las mujeres: el Milagro. Que hubieras cambiado de opinión y te apeteciera incluirme en tu vida. Pero como eso no pasa y no voy a conseguir ni que seas sincero, ni que me digas que te apetece ir pa’ lante con todas las consecuencias… Creo que deberíamos dejarlo.

19 comentarios:

Blanca dijo...

Parece que lo haya escrito yo! Lo mismico habría puesto! Yo, muy a mi pesar y harta de esperar cada vez con más desesperación un "mini compromiso", di el paso de dejarlo ayer imaginando un "espera" o al menos comprensión por su parte... pues no, encima se mosquea por decirle que así no puedo mas y me quiere hacer sentir mal a mí, de víctima a verdugo en un pestañeo. Toma ya! Tremendo egoísta, anda y que te zurzan, 4 lágrimas y fuera, ea!

Conch dijo...

Madre mía, Blanca, si es que algunos son... Sólo espero que no sucumbas al primer "te echo de menos".
Y la manía de darle la vuelta a la tortilla por parte de los tíos... Cobardes, pijo.

Mucho ánimo y bienvenida.

Lorquina dijo...

Yo también me identifico...y que bien me sienta pensar que no soy la única...me pasa exactamente lo mismo. Un poco más de correspondencia por su parte...pero por qué he sido tan tonta???Todo se acaba efectivamente, y yo que me voy con mis ilusiones hechas...en fin Conch cada día entiendo menos

Conch dijo...

Estoy empezando a pensar, tras hablar con un par de amigas y vuestros comentarios, que ésta es la carta que todas escribimos alguna vez pero que nunca llega a su destino...

No ilusionarse es tan difícil!

Antonio Rentero dijo...

Con lo bien que sonaban los paseos por la siempre deliciosa Moratalla de mis amores...

Besicos de limón con hielo, hierbabuena y azúcar moreno, Conch.

Jan dijo...

Pues yo también me identifico, si se me permite.

Añadiría algo más para explicar el por qué, pero... es que ya es mucho pensar y mucho ilusionarse y mucho decepcionarse y mucho de tó.

Armando dijo...

Que no Conch, que con los tios es diferente.
Como notemos que la paya esta colaica, automaticamente la payica pierde la mitad de los puntos.
Cruel, pero cierto.
La genética nos codificó con esa putada a cuestas.
Nos hicieron para sufrir. Por eso somos más feos y vivimos menos.

Conch dijo...

Antoñico, qué refrescante suena eso! Qué es? Un mojito sin alcohol? Porque pienso probarlo en cuanto pueda.

Ay, Jan, pues claro que sí, identifícate, que también puede ser que te cueles por una tía que no quiera rollos (aunque es menos frecuente) y entonces tengas que acabar con ello.

Armando, hablamos de lo mismo. Yo antes de que se me note demasiado, cuando empiezo a ser patética, s'acabó. En eso consistía esta historia, amigo, a ver si no lo has pillao.

Y querrás decir que NO os hicieron para sufrir. O qué? Porque esta carta es puro sufrimiento y como dice Blanca (mira más arriba) el tío se queda tan pancho. Por un oido le entra...

Jan dijo...

Por cierto... Malta. Ayer estuve investigando un poco a ver si podía ser un destino vacacional, aunque estaba más pensando en las islas de Comino y Gozo.

Conch dijo...

Islas de Comino y Gozo... aunque sólo sea por el nombre...

Jan dijo...

Isla Perejil.

La Vecina de Ayer dijo...

Yo no veo que sea patético que se note que estás por alguien, el asunto es que si la otra persona no lo valora y no se quiere implicar, pues entonces no merece la pena.
Enamorarse es algo maravilloso, y no hay porqué avergonzarse o disimularlo o tener miedo.

Estabas muy guapa ayer, vecina

Conch dijo...

Pero si no es correspondido, Vecina, es una caca de vaca.

Tú tampoco estabas mal, hermosa.

Península de Jutlandia.

sushi de anguila dijo...

Precioso destino con forma de filete de hígado!!!!!!!!!

Algún día hollaré las verdes dunas de sus arenosas playas, comeré sus huevas de bacalao prensadas sin recurrir a la lata, respiraré ese aire con olor a yodo y decadente madera arrastrada por la marea, veré ponerse el sol a ver si es cierta la leyenda de que el agua hierve al unirse con el astro rey durante el ocaso, beberé su cerveza mientras espero ver una gomosa pata del kraken, y compraré mucho queso azul y havarti para atufar a mis compañeros de vuelo a la vuelta... Oh, Jutlandia, tierra de los héroes que cantaban las sagas y primeros conquistadores de América... Jeg elsker dig!!!

Ich liebe dich dijo...

Du kennst die Liebe Nicht

http://www.youtube.com/watch?v=QhdkYR92g44

sushi de anguila dijo...

Du kennst meine augen, du kennst mein gesicht... una de mis coplicas favoritassss...
Joé, palabra de verificación: TOMAT:))))

Conch dijo...

Otra cosa que se puede hacer en la península de Jutlandia es... ¡visitar Legoland!

Was für ein schöne Lied! Danke noch mal!

Jan dijo...

¡¡Albricias!! Veo que un cuatrimestre de alemán en mi último año de carrera sirvió para algo. ¡Os entiendo casi tó! (Salvo el párrafo de sushi)

Conch dijo...

Wunderbar! Deutsch ist eigentlich eine schöne Sprache, oder?

A sushi además es que se le han olvidado las mayúsculas, pero dice algo así... "Conoces mis ojos, conoces mi cara..."