lunes, 14 de diciembre de 2009

Cita a ciegas


El ensayo fue con Juan Luis, con quien me cité por cuestiones laborales. “Llevaré un abrigo rojo”- le dije. Habíamos quedado en la puerta del Zigzag y por allí pasé dos minutos antes con el coche. Parada en el semáforo, me fijé en la puerta y sólo había un chico con cara de pasmarote que además me estaba mirando. “Debe de ser él, que me ha reconocido”-pensé. Empecé a gesticular, vocalizando su nombre. Viendo que el payo se encogía de hombros, le pedí que se acercara al lateral del coche y se asomara por la ventanilla. “¿Eres Juan Luis?” “¡No!” – me soltó más cabreado que un mono. Jolín, perdona, tampoco es pa ponerse así. Cinco minutos después, el verdadero Juan Luis me reconocía sin problemas.

La otra cita a ciegas, la de verdad, era más un reto que otra cosa: “A las 2 a.m. en el Mate. Estaré sentado en uno de los sillones rojos que hay a la derecha. Te reconoceré y me levantaré. Te daré un beso en la boca y, según tu reacción, me quedaré o me iré.”

Así, a las 2:05, armada de valor, del brazo de mi amiga Noelia y acompañada por cinco amigos más, entré al Mate. Rápidamente miramos a los sillones de la derecha y no había nadie, así que seguimos recto hasta la barra de enfrente. Una vez comprobado que no había ningún moro en la costa con pinta de venir a morrearme, y sin bajar la guardia, nos pedimos unos gin lemons. “Va a estar con los amigos en la barra de la izquierda, verás”. De repente, apareció por la zona de los sillones rojos un chico que se encendía un cigarro y se sentaba, solo, en uno de ellos, a fumar mirando al techo. ¿Será él? ¿Me acerco? Venga, allá vamos. Con la copa en una mano y la otra mano en la cintura me situé frente a él, de pie, y lo miré fijamente, casi amenazante. Me vio, pero no se inmutó, siguió con su cigarrico y su techo. Entonces, pa chula yo, decidí sentarme a su lado. Seguí mirando al desconocido a escasos treinta centímetros de él, pero nada, el tío no reaccionaba. Entonces miré al frente y le di un sorbito a mi copa. Delante de mí, un sospechoso grupito de tres chicos charlaba, y hasta vi que uno de ellos me señalaba con la barbilla. Los amigos, claramente. Volví a mirar a mi vecino de sillón, que seguía recostado contemplando el techo sin mediar palabra (¡ni siquiera preguntarme qué hacía ahí o cómo me llamo!), así que decidí volver con mi gente. Ya desde la barra vi cómo los tres chicos aquellos se acercaron a hablar con el del sillón. Y eso fue todo. Me terminé la copa y me di por plantada.

- “Pero dile algo”- me aconsejaba Noelia.
- “No, nena, ¿y si no es él?”
- ¿Y si es?

Pues que se hubiera dado brío, jolín. Además, tenía unas ganas tremendas de volver a mi casa y dejarle un mensaje diciéndole que era un cobarde. Y que tampoco el tío del sillón me provocó ningún tipo de simpatía como para preguntarle nada. Y que tampoco era guapo, las cosas como son.

No fue hasta tres días después cuando recibí señales de vida de mi cita, lo cual por un lado, además de grosero, es altamente sospechoso y por otro, confirma que es un cobarde en toda regla: “Conch, pido sinceras disculpas, pero no doy explicaciones porque sería una de las muchas veces en que la realidad agitada suena como una vil excusa. No. No estuve a la hora que dije donde dije que estaría porque todo lo que había planeado "se vino abajo"”.

¿Perdona? ¿Qué se supone que significa eso? ¿Me lo creo? ¿Fue o no fue al Mate? ¿Tendrá el del sillón algo que ver con él? ¿Y los otros tres? Uno de ellos era monísimo, por cierto.

Hoy he hablado con Juan Luis y hemos quedado mañana para desayunar. “Llevaré una chaqueta marrón”- me dice. ¡Pero si ya sé la cara que tienes!Ya -me contesta- pero es que me hizo mucha gracia lo del otro día”.

22 comentarios:

Luigi dijo...

Palabrerias! NIi una oportunidad más! Bueno si acaso la de gracia! Pwero nada más! TE habla tu marido claramente enfadado!

Diole que sms me has mandado? que vestido? mil besos

Conch dijo...

De momento no hemos hablado de una segunda oportunidad... estoy super triste :( A ver si por navidad...

No te enfades, marío, sabes que tengo una facilidad pasmosa pa ponerte los cuernos... jajajaja.

El vestido... el que me regalaste por mi santo!! jajajaja.

Huertanico del Demonio dijo...

Te pasan unas cosas, hijica... Pensaba que solo ocurría en las películas, pero una vez más, la realidad supera a la ficción.

Conch dijo...

Por eso empecé este blog, huertanico, porque es que a veces ni yo misma me creo mi vida.

MC dijo...

Me ridiculizas, y pegas los comentarios para frivolizar y crear de tu inseguridad un lugar más profundo y apetecible. No puedes medir los grados de mi sentimiento, y si te digo que lo siento, por desgracia, se queda en eso para todo el mundo.

Suena igual, sí, parece que todos somos iguales e interpretamos de la misma forma.

Dejo esto aquí para ahorrar trabajo.

Conch dijo...

No era esa mi intención. Sobre todo porque cuando escribí el artículo no sabía si la ridiculizada había sido yo. He contado mi lado de la historia tal y como se acordó.

He aceptado tus disculpas.. por lo demás... no entiendo nada.

Ni está, ni se le espera dijo...

Uy sí, las citas a ciegas son muy divertidas. Y más aún si con el que te has citado no habla tu idioma, y apenas algún otro que el suyo propio y que tú desconoces completamente. Pero es que nunca se sabe dónde se esconde tu felicidad. Yo, por lo que pueda pasar siempre voy arregladito, mono y limpio ;-)
Yo no daba segunda oportunidad. Si tú hiciste el esfuerzo, él también lo podía haber hecho...aunque hubiese llegado tarde

MC dijo...

creo que estaba bastante claro. Si he sido duro lo siento, pero ahora estoy en Francia y no tengo otra forma de pedir disculpas.

No creo que proceda tampoco resumir mi vida para que mis disculpas suenen consistentes.

Una vez más, disculpas y un abrazo.

Ni está ni se le entiende.... Si todo el mundo hace un pequeño esfuerzo y se quita las gafas, o se las cambia puede ver un poco más allá.... Yo ya abandono la sesión

Conch dijo...

A ver, MC, corazón, no te enfades. Te voy a tener que acabar pidiendo perdón yo! Te digo que acepto tus disculpas, sé que vives en Francia y no espero que hagas nada más para complacerme! que yo vivo igualmente feliz. Ni estoy ofendida, ni dolida, si ha sonado así... es por darle algo de dramatismo e intriga a la historia.

Ni se, yo si daré una segunda oportunidad, las que haga falta. No fue tan grave el asunto. Y sí, limpio... siempre, jeje.

Noelia dijo...

Yo estaba allí y el tipo del asiento rojo parecia entre "ensimismado-pasmado-aburrido-atolondrado" me alegré que mi iguanica no se acercara (aunque yo insistí)

por cierto, todo el mundo se merece una segunda oportunidad... pero solo hay dos...

Armando dijo...

Endiola, Conch,
cuando leí el post por primera vez creí que un relato de alguna novela....y resulta que es cierto como la vida mismo.
Que complicado, no?
y encima el tipo vive en Francia....mon Dieu!!!

Patri dijo...

Yo enganchada a Gossip Girl, y esto no tiene nada que envidiarle!!
Mua

Conch dijo...

Ni lo uno, ni lo otro, como todo en bitterconch, nada es real ni nada es mentira...

Entre que me pasan cosas raras y que tengo una imaginación desbordante... jeje.

Me alegro de que os haya gustado el relato.

La Vecina dijo...

Y el chico monísimo?
¿qué pasa con él? Ese es el que interesa, vecina...

Yo no daba más oportunidades, que hubiera avisado antes!

Muakis

Conch dijo...

Pues el monísimo... habrá que volver al Mate y entrar a matar. Sobre todo ahora que parece que no tiene que ver nada con el citado.

Sí que le daré otra oportunidad, Vecina, que no está la vida pa resentidismos... Y sí, podría haber avisado o haberse disculpado un poco antes... pero no te creas que nos es fácil comunicarnos.

Te tengo que ver este finde, nena!
Muax!

Armando dijo...

No teneis frio?

Aradiah dijo...

Conch, no hay nada perdido, podría haber sido peor...podrías haberle plantao' el muerdo tú y saber luego q no era él. Pero así en confianza te diré que un poquito de miedo me da un personaje q no parece inmutarse al tenerte a 30 cm mirandole y sorbiendo tu copa (claro mensaje subliminal que le enviabas de "coto de caza abierto al público"...)cómo no se dió cuenta??? que tipo de androide es y de que planeta procede??
Lo peor de todo se lo lleva MC está claro...pues en esa 2º oportunidad tú no volverás a poner la mirada del tigre y harás la señal de "se abre la veda", que estoy segura, le habría encantado.
La próxima vez, y para evitar malos entendidos, dale un toque al móvil antes y si le suena... es que es él...o no.

Conch dijo...

El problema, Aradiah, es que no tengo su móvil...de momento.

Y sí, hace una pelá...!

Antonio Rentero dijo...

Virgensanta, qué taraos hay por ahí sueltos...

Ánimo, guapérrima... y paciencia, muuuucha paciencia ;-)

Sofia dijo...

Buenas Antonio; que tal. Me gustan mucho el blog de conch y el tuyo sobre todo; me pareces muy interesante.

Espero que sigas asi. Un beso

Antonio Rentero dijo...

Muchas gracias, Sofía. Me sonroja el piropo, intentaré no defraudarte.

Espero además que ello sirva de disculpa para estos ocasionales períodos en que tengo el blog desactualizado, prefiero no poner nada a meter algo de relleno. Mi público es ante todo ;-)

Conch dijo...

Hey, gracias, Sofía... supongo.