domingo, 21 de febrero de 2010

Conejillo de Indias


Versión remasterizada 2010

Queridos, estoy metida en un experimento científico. De conejillo de indias, sí señor. Es para un estudio que se va a realizar en los USA sobre genética, obesidad, hábitos alimenticios y no sé qué, no lo sé reproducir, que pa eso soy de letras. Sin embargo, en su momento, cuando me lo explicaron y me hablaron de genes, de ADN y de polimorfismos y palabros irreproducibles, más o menos capté el rollo y me quedé fascinada con los posibles descubrimientos que podría hacer un grupo de científicos gracias a cuerpos como el mío. O en otras palabras, que me vendieron la moto y ahí estoy, en el experimento metida hasta las cejas. Y que pensé que me vendría bien para la Operación Campanile (perder 5 kilos en 5 meses).

Desde hace 10 días que empecé con esta historia, llevo en el bolso y donde quiera que voy una libreta enorme donde rindo cuentas de mi dieta, apuntando todo lo que como, dónde lo como y a qué hora lo como, incluyendo además todos los antojillos: el colacao, las galletas nocturnas, las gominolas, las oncicas de chocolate, las punticas de pan, las lonchicas de queso… lo cual pensaba que iba a darme vergüenza, propósito de auto-control, y me iba a hacer jalar menos… pero no, vergüenza ninguna y apuntando como loca que estoy.

Otra cosa que he tenido que hacer es responder a varios tests. Uno curiosamente denominado de “Barreras”, otro llamado “Comedor emocional” y otro de “Ejercicio”, a cual más preocupante y removedor de conciencia.

El de las “Barreras” es uno que te pide que identifiques los obstáculos encuentras en tu camino hacia la escualidez, qué cosas hacen que te cueste perder peso. Te hace preguntas de si cuando te aburres comes, de si controlas cantidades, de si haces trampas cuando estás a régimen, de si zampas como una cerda porque sí, de si le robas la nocilla a tus primos pequeños, de si empinas el codo con el bote de leche condensada, de si te importa que los dulces de navidad se hayan caducado… No creo que sea necesario ahondar en mis respuestas a ese test pero vamos, estoy segura de que he sacado matrícula de honor.
En cuanto al test de “Comedor emocional”, no sé, no me ha convencido. Yo como mucho en general, esté happy o esté depre. Y por último, el del “Ejercicio”… ¡Madre mía! ¡Ahora me explico muchas cosas! Mañana, si no llueve, me haré tres malecones corriendo sin parar. (Y si llueve me iré a casa de los Sres de Hood a montarme media horica en su máquina vibreitor con su permiso.)

Finalmente, la mejor parte del experimento tuvo lugar este viernes: la parte científica propiamente dicha. En ayunas, a las 10:30 de la mañana, rugiendo el tigre que hay en mí, me tomaron la tensión y me sacaron na más y na menos que 5 tubos de sangre (!!!). Pasado un rato largo, y sin recibir el merecido bocata ni una cocacola, me subieron a una especie de peso con dos agarraderas parecidas a las alcachofas de ducha. Eso se supone que me medía la grasa en cada parte de mi cuerpo. Luego una señora muy simpática y dicharachera me midió los contornos con un trasto metálico ¡más frío! (no lo podía haber hecho con una cintica métrica de las de toda la vida). La mujer sonreía mucho, lo cual hubo un momento que me llegó a mosquear, hasta que al parecer le debieron gustar los resultados: “Nena, ¡estás estupenda!”. Y eso ya lo sabía yo, que en ese momento en vez de de Indias me vi de Conejita Playboy, pero mi ensoñación duró poco… De repente la tía puta, sin avisar, ¡empezó sin piedad a pellizcarme las mollas con unas pinzas! ¿Qué le he hecho yo a usted para que me haga esto, señora? No sólo dolía sino que fue degradante hasta decir basta.

Una vez finalizado el martirio, triste y humillada, haciendo balance de mi vida y de mis kilos, me dirigí al Temporáneo a tomarme el desayuno de los campeones.

6 comentarios:

sushi de anguila dijo...

JAJAJAJAJA.... Aún descoyuntado de la risa, te hago saber que para los Hood será un placer acogerte en su vibreitor plataformen cuando veas tu Operación Campanile zozobrar, y un buen solomillaco a la brasa cuando a esos del experimento se les vaya la olla o se pasen de pellizcos... qué grande y qué risa, Sweetie Guinea Pig!!!

Conch dijo...

;) Gracias.

Palabra de verificación: curpa.
("La curpa fue del chachachá...)

Anónimo dijo...

Conch, te veo toda la vida luchando contra el peso

Conch dijo...

Yo también me veo, Anónimo, por desgracia me encanta jalar desmesuradamente.

Aunque también me da por épocas...

Jan dijo...

Hoy me he desayunado dos magdalenas gordicas, rellenas de cosas ricas como dulce de leche o crema. Ñññññammmm. ¡Y no me arrepiento!

Conch dijo...

Yo acabo de llegar de un curso de "Arroces de alta cocina". Habré probado unas 5 variedades de paella, 4 de risotto, 2 de arroz con leche, 2 de arroz caldoso y 3 de salteados, otros 4 frito...

Ahora mismo la pesadez del estómago no me deja decidir si me arrepiento o no de lo que he hecho...