domingo, 25 de julio de 2010

Todo lo que quiero


El martes fue mi último día triste, he decidido que sea así. Se acabaron los días negros llenos de energía negativa. Me aguardan exactamente 37 días de descanso, reflexión, mimo y amor a mí misma que pienso aprovechar por lo que pueda pasar a partir del 1 de septiembre.

Me he trasladado a la playa, lejos del mundanal ruido y del horno ése que tenemos por ciudad, y he vuelto a descubrir los placeres de, entre otros, dormir muchas horas. Creía que me iba a costar el cambio, pero no, se me está dando bien eso de tirar el reloj, olvidar la agenda y dejar la mente en blanco, concentrándome tan sólo en la brisa, el olor a playa y el sonido de las olas del mar.

Es mi intención estos días quererme mucho (si no me quiero yo…), así que he decidido que, por muchos helados que me zampe y muchos tintos que me beba en el chiringuito, no tiraré por la borda los esfuerzos del invierno e intentaré, por una vez en mi vida, seguir en pleno verano una especie de operación bikini sin martirios. Así pues, he vuelto a hacer ejercicio, que he hecho de la playa mi gimnasio. A las 9 de la mañana bajo a clases de aerobic sobre la arena, a mover mi cuerpo serrano junto a un montón de abuelas en bañador, luego me hago unos largos, y cuando se pone el sol salgo a correr por el final del pueblo, donde habitan los guiris.

He aceptado que esto y poco más va a ser mi vida estos días, ya que este verano, de momento, me quedo en tierra. Y soy feliz así, de tranqui, pues tengo todo lo que quiero: paz y buenos libros. Tan sólo una cosa deseo: que paren ya los mensajes de amigos y familiares fardando de aventuras en sus viajes veraniegos, que sepan que no me dan envidia.

No me da envidia mi hermano, que me manda mensajes desde el Cheesecake Factory (uno de mis restaurantes favoritos) de San Francisco, que habrá que ver cómo se le estará poniendo el michelín. Tampoco siento celos cuando me cuenta que ha recorrido el Golden Gate en bici, porque sólo de pensar en el posterior dolor de culo se me quitan todas las envidias. Y que a mí los puentes me dan vértigo.

No me querría ir yo a Palma de Mallorca, como mi amigo A, si la única persona con la que voy a ligar va a ser un camarero de un bar de Murcia que me encuentre de casualidad. Tampoco voy a cogerme un avión si lo que quiero es pillar carne fresca guiri, que de ingleses y alemanes está la Costa Cálida llena.

No sufro por los amores de verano que no tengo ni seguramente tendré, que ayer precisamente vi a aquel amor del noventaytantos y reflexioné en un segundo sobre el paso del tiempo y la importancia de los besos. No me vio o no me reconoció, porque ya sólo tiene ojos para su mujer, que estaba a su lado, embarazada del segundo. Ya no es tan guapo, que se ha quedado del mismo tamaño que a los 20, está arrugao y tiene canas. Lo llamábamos Seven porque se parecía a Brad Pitt, y sigue pareciéndosele, pero ahora es más Benjamin Button.

Mi última felicidad, la que hace que todo sea perfecto, se la debo a Walter, Wilmer y Eduardo, que muy amablemente me ayudaron y soportaron mis dudas y panicamientos en la instalación del pinganillo. Ya tengo internet móvil, mi vida ya está completa. No seré tan pija de bajarme el portátil a la playa, y que se me llene de arena o me lo roben, sin embargo confieso que me encantaría y que mis compis de aerobic pensaran que soy una moderna que compro y vendo. (Y los envidiosos que soy una pringá ciberadicta.)

Tengo todo lo que quiero, nada me afecta. Yo sólo observo, respiro hondo, dejo la mente en blanco.

13 comentarios:

Jan dijo...

¿Seguro que no eres tan pija? ¿Seguro, seguro? Hihi.

Mira lo que te digo, que sí. Que te lo planteas bien, que el plan de activarse y no perder el ritmo deportivo está bien (salvo por el aerobic, invento del diablo). Que los días negativos, cuando se ponen pesados, hay que freírlos, pisotearlos. Que un día vale, pero cuatro... no, señor, no. Toda tristeza ha de ser pasajera.

No te entretengas mucho por la playa esa que me tienes que pagar una cerveza. Ejem.

Lorquina dijo...

Con lo bien que se está tumbada en la arena, fresquita del baño que te acabas de dar y dorándote al sol, que llega un punto en el que te aburres y todo porque no tienes nada que hacer! ains que bien sienta :) eso es vida Conch. Felices vacaciones! A ver si vuelves por las playicas murcianas :)

Conch dijo...

Jajaja, Jan, yo que voy de jipi por la vida...

Me apunto lo que dices de la tristeza, que ayer sufrí un mini ataque de depresión. Alguien me llamó para recordarme cosas malas, pero fui fuerte y me duró no más de 10 minutos. Luego salí a correr y al volver era otra.

Tengo en mente la cerve pero es que volver a Murcia... con la calóh que hace... Ya te aviso.

Lorquina, di que sí, qué bonito es cansarse de no hacer nada!
Iba a volver este jueves, pero me lo he pensao, que quieras que no, ese sitio me recuerda al trabajo :)
Ah! y me tienes que ayudar, guapa, tienes que hacer que nuestro amigo común desconecte...

Besos

Javier Moñino dijo...

Nunca digas nunca jamás. Lo guapo del amor de verano es que llega de improviso, la noche que menos lo esperas y en la circunstancia más insospechada. Un cambio de plan a última hora, llegas a una fiesta o a un garito cuando en realidad tenías pensado quedarte en casa y de pronto... plas! Dos ojos que te miran. Dos ojos a los que miras.

Como diría un amigo común... "cuando menos se espera, salta la liebre".

Conch dijo...

Justo por eso, Moñi, digo que seguramente no lo tendré para no hacerme ilusiones.
Y que sé yo que en la Xairo no va a ser, que por aquí hay pocos peces y sí mucho pescao.
A lo mejor en Mazarrón, aunque ahí, ahora que lo pienso... lo que me puedo encontrar es un amor de invierno :(

Confío secretamente en Agosto, pero no se lo digas a nadie.

Lorquina dijo...

Estoy en ello...sobre todo por la salud mental suya y de los que lo rodeamos :) cuando estemos sobrevolando España seguro que se le olvida ;) Pues nada si te animas ya sabes por donde estamos, y sin recuerdos del trabajo ni parecidos que en nada tendremos la mente en otro sitio y hasta pensar para recordar será estresante. Saludos!

sushi de anguila dijo...

Danny Zuko, Sandy Olsson... un tonteíco y la que se lió... toma nota, Sweetie... me pido Kenickie, si pué sé....

Conch dijo...

Gracias, Lorquina! Oye, y ande pijo os vais? No tengo ni ideaaaa!!
Como el crío sólo habla de lo que habla...
Sea donde sea, si he estado, traedme un imán para mi nevera.

Kenickie siempre me gustó más y lo sabes, bribón, que por algo yo me veo más Rizzo... ¿o acaso me ves como la cursi de Sandi?

Feliz último verano de s... por cierto.

Antonio Rentero dijo...

"Lo llamábamos Seven porque se parecía a Brad Pitt, y sigue pareciéndosele, pero ahora es más Benjamin Button"

Grande.

Besicos y sigue queriéndote mucho.

Lorquina dijo...

Sí, si, es monotemático, a ver si consigo captar su atención ;)
Pues principalmente Munich y Berlin, y alguna que otra excursión de pasar el día por ahí( Castillo de Neuschwanstein, Salzsburgo...) creo que ya conoces esos lugares, no? Lo del iman es en sitios que has estado o que no???
De un modo u otro, eso esta hecho!

Conch dijo...

Feliz verano, Rentins. Muax!

Lorquina, los imanes han de ser de sitios donde he estado y no me compré imán en su momento porque no tenía nevera propia (digamos que intento recuperar el tiempo perdido)... y he estado en todos los sitios que mencionas y no tengo ningún imán :)

Algo os traeré yo de Suecia a cambio.

Wunderkammer dijo...

Reitero todo el comentario de Rentero, jajaja, muy bueno!!

Conch dijo...

Si supiérais que no he visto la peli! jajaja

Saludos veraniegos a todos.