domingo, 17 de abril de 2011

Radiografía de la mujer moderna

Ocultando sus ojos tras unas enormes y estilosas gafas de sol aprovecha los semáforos en rojo para conectarse a internet desde su móvil. Luego el semáforo se pone verde y ella sigue, caminando sin apagar, con cuidado de no tropezarse con la gente y las farolas, ni pisar nada extraño mientras tuitea, retuitea y lee los comentarios que le llegan a su blog. Así se nutre de actualidad la mujer del siglo XXI mientras la comparte con otros, y ese universo paralelo almacenado en esa cajita será su ventana al resto del mundo.

La mujer actual recibe piropos en los comentarios de su blog, en su muro o en forma de canciones en su bandeja de entrada de spotify. Allí escucha y comparte música, “de esa rara que sólo le gusta a ella”, sin descargársela, que ya se comprará el CD para escucharlo en su coche, que adora y en el que a veces parece que vive.

Siempre lleva prisa y llega tarde a todos sitios (que lo bueno se hace esperar), y si la ves corriendo a media mañana es porque ha quedado con su mejor amigo para tomar un capuchino y contarse cómo va la semana. Aunque también serán muchas las noches de gintonics, coronitas y confesiones.

La mujer moderna hace de la calle su gimnasio y de la playa su lugar de meditación. Para evadirse se ayuda de su ipod y de un libro que hable de viajes, siendo sus únicas drogas el café de la mañana, los zumos de naranja y el helado de chocolate blanco.

No necesita psicólogo pues tiene a sus amigas, con las que se agrupa en cuartetos, quintetos, sextetos y hasta grupos de trece, y lo mismo queda en la Plaza de las Flores para un pulpo y un vinito al sol, que lo hace por la noche, para tapas y copazos, y acabar escandalizando al vecindario con los corrillos a la luz de la luna y la cháchara sobre juguetitos y fracasos amorosos. 

La mujer de ahora no busca a un hombre que la complete porque ya está completa, pero sí a algún que otro compañero de juegos que la complemente, que parece igual pero no es lo mismo. Es conquistada con una conversación inteligente y unas risas, que pocos hay que lo consigan, y detesta a los tontolpijo, los pelotas y que le sostengan la copa cuando no lo ha pedido. “Mi espacio, tu espacio y cuidado que me tocas”. Son tremendamente felices así y coleccionan amigos y familiares que dan la vara con el “cuando menos te lo esperas”, el “tú no te preocupes” y el “ya te llegará”.

Las chicas modernas se ríen hasta de su sombra y son muy fan de ellas mismas a primera hora de la mañana. Por el patio de luces se oyen sus carcajadas de cuando se miran en el espejo, se ven esos pelos y se cuentan las arrugas. Se auto-convencen de que les salieron por ser tan simpáticas, y recuerdan con añoranza y resignación aquellos tiempos en los que no necesitaban de chapa y pintura antes de salir a la calle.

Las verás una noche cualquiera en Del Gallo Blues o tomando un daiquiri de fresa en la Fattoria antes de delirar con los ravioli o la pannacota. Después, tras las copas y el mogollón, las verás entrar sin hacer cola al Luminata, que para eso tienen amigos en todas partes. Y eso será cuando estén aquí, que desaparecerán findes enteros sin pensárselo dos veces, “hoy estoy aquí, mañana allí”, porque por las noches, sin premeditación pero con alevosía, compran entradas a conciertos y billetes de avión a precios de risa. Así no es de extrañar que hayan hecho de Madrid, Londres, París o Roma sus otros hogares, donde aprovecharán para pasear, comprar y practicar los idiomas que algún guiri una vez les enseñó.

Seguro que conoces muchas mujeres modernas, corrígeme si me equivoco.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdona, amiga Conch, pero flaco favor nos haces a las mujeres que nos consideramos "modernas" si no nombras, ni de refilón, que, además de salir, cotillear con amigas, tuitear, etc. trabajamos como burras!

Y que no sólo llevamos prisa cuando vamos a tomar un capuchino con un amigo, sino cuando tenemos mil cosas que hacer a lo largo del día y, casi siempre, las hacemos todas sin bajarnos del tacón, regalando sonrisas, cumpliendo con nuestras obligaciones, coordinando con nuestras parejas el día a día del hogar (que las mujeres modernas también podemos estar casadas y tener hijos!), consultando el mail del trabajo mientras llevamos al niño al dentista, yendo a reuniones que se alargan hasta las mil (lo que te obliga a comprar comida japonesa para cenar para alegría de los niños y de tu marido, que llega más tarde que tú)... y todo ello, combinado con todo lo demás: twitter, copazos nocturnos, quedadas con amigos, viajes...

Que todo lo que dices está muy bien, pero si algo hay que alabarle a la mujer moderna es su capacidad de trabajo y de reinventarse cada día haciendo malabarismos para lograr un equilibrio armonioso entre sus interminables jornadas laborales y su familia. Eso sí es ser moderna. Lo demás es tener una vida social activa, pero nadie me dice que de puertas para adentro las mujeres que defines sean modernas. Te sorprenderías de la cantidad de chicas que van de liberales por la vida y en pareja se vuelven unas marujas sumisas y retrógradas. Pero eso sí, de puertas para afuera, mucho 609 y mucho Luminata, que es lo que mola!

Un abrazo de Silvia G.

Conch dijo...

Jolín, Silvia, una hace lo que puede en 600 palabras :)

Yo, desgraciadamente, también trabajo como una burra y a todas horas... pero esa parte tiene poca gracia, que aquí la que menos o la que más...

Y claro que hay mujeres modernas casadas y con hijos, que yo conozco un par, pero entiende que yo hable por mí...

En cuanto a lo de llegar tarde... en mi caso, por vivir sola y por mi horario de trabajo, siempre llegaré la última, sin cena ni ni siquiera alguien que me pregunte qué tal me ha ido el día... pero eso no lo voy a contar, que es muy triste, jaja.

Y sí, lo que dices de los malabarismos... pero es que eso ya lo hacía mi madre. No es de eso de lo que iba el artículo, corazón, ni de las sumisas en sus matrimonios, porque no es mi caso. Yo hablaba de mí y sólo en 600 palabras. Otro día hablamos de las casadas retrógradas...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Ya entiendo. Lo siento, Conch, pensaba que hablabas de la mujer moderna en general, no que estabas personalizando en ti. En ese caso, nadie mejor que tú sabe cómo es una mujer moderna como tú! jeje.

Pensando que hablabas de un concepto general, eché de menos que aludieras a nuestras amplias capacidades socio-laborales-familiares.

En cualquier caso, te felicito por ser una mujer moderna y feliz!

Un beso. Silvia G.

sushi de anguila dijo...

A esa mujer moerna que es Conch por los cuatro costados le iba que ni pintada la ilustración de ayer de su columna, porque ... realmente... ELLA ES LA REPERA!

Conch dijo...

La pera limonera! Jajaja, gracias a ambos.

Mañana hablaremos en la radio de "La mujer moderna", que se me olvida nombrarlo.

En Es Radio http://esradiomurcia.es/ por la tarde desde el Café Moderno.

Mrs Red Soles dijo...

Buenoooo, pues visto lo visto yo debo ser la mujer más antigua del planeta porque mi vida no se parece absolutamente en nada a la de la mujer moderna que describes...qué le vamos a hacer! :-/

Por cierto, a qué hora es el programa, Conch? muchas tardes oigo En Casa de Herrero, así que si me dices cuándo conectáis con esradiomurcia para el programa me encantará oirlo :)

Un saludo!

Athena dijo...

Pues bienvenida al club, Mrs Red Soles. Ná que ver :(

Athena dijo...

¡Pero el post me ha encantado, ojo! ;)

Conch dijo...

Jejeje, gracias, bellas.

El programa empieza en Internet a las 6 y a las 7 en FM, y dura hasta las 8. Se hace en directo desde el Café Moderno.

Anónimo dijo...

Lo que describes no es una mujer moderna, es una mujer fiestera! No tiene nada que ver¡ Nada de acuerdo en tu descripción. No se es moderna por ir a los sitios de moda, la cosa va más allá. Yo a este post le habría llamado "Radiografía de una mujer sin preocupaciones/superficial/fiestera..." Cualquier adjetivo menos moderna¡¡¡

Conch dijo...

La mujer moderna tiene más preocupaciones de las que te puedas imaginar, anónimo, pero intenta no ir llorando por las esquinas, que la vida es muy corta.

Y lo de superficial, a lo mejor es una pose, a lo mejor es la imagen que tú te has llevado, a lo mejor te equivocas.

Otr@ que no entiende lo de las 600 palabras. Me veo haciendo un capítulo 2.

RuZz dijo...

Me Gusta esta entrada.
Me queda el cuerpo como "reconocío"

Un abrazo grande, tía buena.








PD. Palabra de Verification : proso.

Antonio Rentero dijo...

La DELICIOSA mujer moderna. Interesante y digna de admiración pq hace casi lo mismo que el hombre moderno pero trabajando más, cuidando de sus hijos (las que los tienen) y resultando atractivas a todas horas.

A cambio el hombre moderno sigue quedando con los amigos para ver el fútbol, tomarse unos quinticos y soltar burradas.

La Independent dijo...

No he podido evitarlo, tenía que decir algo. De acuerdo con todos, y un tema dificil de resumir. Mujeres modernas somos todas las que avanzamos pese a todo: educación machista, incompresión laboral, tumor de mama, hijos preadolescentes y pa que contar. Conch, ánimo cuando llegues a los 40, tendrás para mil argumentos más. 1.200 palabras.
Sigue fiel a ti misma, of course, es lo que nos gusta de ti.

Anónimo dijo...

Pues hija, si en 600 palabras no has incluido ni una alusión a la modernidad de verdad, en mayúsculas, (no a la frivolidad), es porque no has querido, no por falta de espacio. Que son 600 palabras¡¡ no 140 caracteres como en twitter!.. Nada, que como ves, no nos convence a nadie tu descripción de mujer moderna, aunque nos guste como escribes¡¡ Espero que mañana en la radio cambies un poco tu argumento para no quedar de pavita.

Conch dijo...

Lo de que no convence a nadie... vuelve a leer los comentarios y no generalices tu opinión... que eso sí es de ser pavita.

Y lo de no firmar también.

sushi de anguila dijo...

A mí me convence, pero yo debo ser nemo...

La Vecina de Ayer dijo...

Cada mujer vive su modernidad de acuerdo a sus circunstancias, a mi me gusta la descripción, vecina...

La mujer moderna hace de la calle su gimnasio y de la playa su lugar de meditación, qué grande!!

Besos

Conch dijo...

Tú sí que eres grande y bonica del tó.

Un besazo.