lunes, 31 de mayo de 2010

La Parte por el Todo (III)

Dime cómo te llamas y te diré quién eres.

Va de nombres, en ellos encontraréis la clave.

Este post se lo dedico a dos amigas mías que están demostrando el mayor de los corajes.

A una la han operado recientemente y está aguantando con ánimo, buen humor y una voluntad de hierro no sólo las cuatro operaciones a las que se ha sometido sino también la recuperación y las curas.

La otra acompaña a su madre que está muy malica en el hospital y desde aquí le mando un abrazo apretadísimo.

Ambas están demostrando fuerza de leonas y son dignas de admiración. Ambas se llaman igual y a su santa está dedicada esta obra, cuyo autor da la casualidad que es tocayo mío.

(Tal y como lo tengo en la pared de mi habitación)

domingo, 30 de mayo de 2010

El satélite de Lena

¡Pues a mí me gusta!



Love my aim is straight and true
Cupid's arrows just for you
I even painted my toenails for you
I did it just the other day

jueves, 27 de mayo de 2010

Ladies' night


Blanca y radiante iba la novia, pero no me refiero al día de la boda sino al de la despedida de soltera, que fue el pasado sábado. Ella de blanco, nosotras de negro. Con antenitas de corazón y un collar de perlas nosotras, ella con tiara, alas de hada, varita mágica, banda a la novia con más glamour y aliviada de que no la hubiéramos disfrazado de nada cruel. Sería sin embargo una despedida de soltera distinta. Siete mujeres de edades comprendidas entre los 23 y los 58 años conformaban el cortejo. Que es que iban la hermana, la madre, la suegra, la tía, las cuñás y la madre de la cuñá. Échale guindas, que nos faltó la abuela.

La fiesta comenzó al salir del céntrico garaje donde aparcamos los coches. Justo en la entrada, una limusina más grande y más hortera que donde las hacen, todo larga, blanca y con luces azules, nos esperaba con las puertas abiertas. A la novia se le saltaban las lágrimas mientras daba saltitos de alegría. Yo que creía que el sueño de su vida era casarse con mi hermano, pues resulta que no, que era montarse en un trasto de éstos. Dentro, los sillones de cuero negro, las luces cambiantes fosforitas, dos televisores con videoclips de música cañera y ocho copicas de champán aguardaban a las ocho culonas revolucionadas. ¡Lo que dio de sí la hora que la tuvimos a nuestra disposición para deambular por el centro y gritar ordinarieces por la ventana! Una pena que la noche coincidiera con la final de la Champions, que hizo que hubiera pocos hombres a los que jalear, si eso algún bohemio gafapasta con novia pegá, algún pringao que saludaba ruborizado y por supuesto, la policía que custodiaba a La Cibeles y a Neptuno. “¡Cómo está el cuerpo!” Pa habernos arrestao.

La tournée acabó en (la) Gran Vía, a las puertas del restaurante donde cenaríamos. Mientras esperábamos para entrar observábamos a la peña que allí se agolpaba. Salían del garito mayoritariamente despedidas de solteras de chicas, algunas con atuendos humillantes. Apareció un grupo de sevillanos feítos ataviados con camisetas rojas que ofrecían amor verdadero en estos tiempos difíciles: “Por la crisis follo gratis”. El único guapo era el novio, cómo no, del que yo me enamoré locamente: “¿Por qué te casas tú y no otro?”-se me escapó. “Morena, que toavía no me he cazao, ¿dónde va a ehtar luego?” “Puede que por Huertas” “¿Muerta? Tampoco é pa ponerze azí, mi arma”. Mardita zea mi zuerte, pensé. También apareció por allí nuestro Ginés García Millán, que muy sonriente se hizo una foto con la novia, a la que felicitó por casarse con un murciano.

Por fin entramos al Gula Gula y eso, como decimos los murcianos, es un disparate. Aunque llamativo y peculiar, tiene un ambiente acogedor, la cena es deliciosa, los semi-desnudos camareros son amabilísimos y las despampanantes drags son la monda. Me encantaría volver con mis chicas, a ver si pilláramos el espectáculo llamado “Pelota Picada”.

Durante la cena, como es habitual, obsequiamos a la novia con distintos jugueticos eróticos: pintura corporal de chocolate, aceites de masajes, un conjunto de ropa interior, y mi favorito: un set de viaje de geisha, que incluía más aceites afrodisíacos (“orgía de uvas” se llamaba uno), unos polvitos de miel con unas plumitas para extenderlos y ¡atención! la crema orgásmica “Jardín secreto”, que alguna de la troupe intentó arrebatarle en un ataque de envidia.

Al final a Huertas ni muertas, que media Italia había copado el centro de Madrid y nos fue imposible siquiera acercarnos a tomarnos la última. Decidimos volver al garaje dando un paseo por la capi, y bajo la luz de la luna nos comprometimos a hacer una locura de éstas cada año. No sé si repetiremos limo o restaurante, lo que si cae seguro es un tapper-sex, que de probar el “Jardín Secreto” nos hemos quedao con ganas más de una.

domingo, 23 de mayo de 2010

Mentiras de domingo


Una de las cosas que más odio de los domingos por la tarde es la jartá a películas románticas que ponen en la tele, una detrás de otra, a la hora de la siesta. Que no tiene una suficiente con estar de resaca, aplataná en el sofá, arrepintiéndose de las copas que no se debió beber y de ese kebab que no se debió comer a las 4 de la mañana, con la botella de dos litros de agua como único acompañante, como para que te vengan con historias de cenicientas rescatadas por príncipes azules que no existen.

Tú que te pusiste tan mona anoche para salir y te volviste sola, cabizbaja y afligida tras presenciar lo que bautizaste como el festival de San Feo, lo primero que vas a tener que soportar es una historia de chico cañón conoce a chica mediocre, son felices y comen perdices. Ale, la primera en la frente. Vayan pasándome el helado de a litro, que me dispongo a ser patética.
Lo siguiente que me da rabia es que las chicas de estas pelis no suelen ser, a priori, bellezones estupendos, lo cual no motiva nada. Son descuidadas y mosquitas muertas, sonsas que luego demuestran tener intelecto y vida interior. Esto me hace reflexionar tantas cosas… Por una parte, ¡la de sonsas con suerte que hay en este mundo! O si no, daros vuelta. Seguro que conocéis a más de una. Y luego, ¿es por esto que las estupendas por fuera y por dentro no nos comemos una rosca? Me da por pensar que a los tíos lo que les gusta es rescatar a sonsas de su supuesta vida triste ¿o qué? ¿Y es que una tía no reluce hasta que no tiene un zamarro a su lado?

Otra cosa que me mosquea es que la prota suele ser huérfana, o por el contrario tiene una familia gigantesca, estrambótica y porculera ¿eso por qué? ¿No valen los típicos papá, mamá y hermano (s) que no molesten? Porque haberlos haylos, (o eso me han contado).

En lo profesional, los triunfadores son ellos: médicos, altos ejecutivos, arquitectos, profesores de universidad… Ellas, subordinadas a su sonsez, viven atrapadas en trabajos rutinarios de los que quieren salir por patas: camareras, taquilleras, paseadoras de perros… que sueñan con un príncipe que les proporcione una vida mejor. Y con eso les basta, con los sueños, porque total, sin que ellas hagan nada al respecto, hay un momento en el que llega el guapetón de turno, se fija en ellas de la manera más pelegrina y empieza la persecución, la otra gran mentira.

Los chicos de las pelis no sólo tienen una habilidad paranormal para hacerse con los móviles de las susodichas sino que también las llamarán, ¡y hasta les dejarán mensajes en el contestador! También se enterarán de dónde viven, dónde trabajan e irán a verlas. ¡Eso no pasa! En la vida real somos nosotras las que perseguimos. Por sms, por el facebook, en los bares, nos haremos 200km de carretera, averiguaremos su lugar de trabajo y nos dedicaremos a pasar hechas un pincel por la puerta… pa na.

En la vida real las triunfadoras somos también nosotras. Incluso me atrevo a quitar el “también”, que últimamente me cuesta encontrar a alguien que no sea un arrastrao de la vida cuya mayor ambición sea que haya fiesta 2x1 en el 609.

Sinceramente, creo que las pelis románticas son el peor invento del siglo XX. En el siglo XXI deberíamos apostar por pelis tipo La cosa más dulce, Sexo en Nueva York o Que se mueran los feos, o creemos un nuevo género donde se exponga la realidad de ese fenómeno social que es “Mataos vs Tías estupendas”.

Esta tarde veré la nueva de Jennifer López, que he oído que se acerca a este nuevo género: ella es la triunfadora y a él le descubriremos una interesante vida interior pero no sé yo… ¿qué te apuestas a que ella es huérfana?

lunes, 17 de mayo de 2010

Por una tienda Nespresso en Murcia


Esta mañana, tras salir a correr, mientras saboreaba mi cafetazo manchado con leche de soja, en un momento de inspiración matutina, he decidido crear un grupo en facebook.

POR UNA TIENDA NESPRESSO EN MURCIA
(Pinchad en el título y uníos)

Que ya está bien, hombre! Estamos ya hasta el moño de pedirlo por internet, teléfono, correo o molestar a nuestros amigos y familiares que vienen de Madrid, Barcelona o Valencia. Porculico de los gastos de envío, tener que esperar o tener que ir por él a un punto de recogida. Está la cosa como pa una urgencia.

¡Queremos ir a comprar café como el que compra el pan!

Estoy segura de que somos muchísimas personas que pensamos igual. Que Murcia puede perfectamente tener una tienda Nespresso rentable. Yo tengo a casi todos mis amigos y parte de mi familia enganchados al Nespresso, ¿tú no? A ver si nos juntáramos un montón y al menos saliéramos en The Guardian, como pasó con el Starbucks (que tiene tan sólo mil y pico miembros). Que hay tienda en Alicante y aquí no, qué vergüenza. Hay que hacer ruido.
Y si ya viene George Clooney a inaugurar la tienda, mejor que mejor, ¿te imaginas?

Este finde voy a Madrid, ¿algún encargo?

domingo, 16 de mayo de 2010

La dieta del...


Cuando llevas cuatro meses con una dieta poco estricta y eres un poquito débil de voluntad, hay un momento en el que te saltas el régimen por norma, mínimo una vez al día. Que si un trocico de pan, que si “esto tampoco engorda tanto”, que si “luego lo quemo”, que si “total, una cañica”, que si entro a un chino y me compro unas gominolas… Si ya a eso le sumas que una se va a EEUU en Semana Santa y se hincha a jalar, y tiene la mar de eventos de variada índole, llámese bodas, bautizos, comidas familiares, el SOS y cursos de cocina, pues ya apaga y vámonos. El estancamiento era oficial. Necesitaba un empujón, sufrir un poco, pasar hambre, volver al “modo régimen” y así volver a motivarme. Entonces me dirigí a mi endocrino desesperada: “Antonio, hazme sufrir, que estar a régimen y ser feliz no es compatible”.

Así pues, me miró a los ojos y empezó su discurso con las siguientes palabras: “Cuando uno hace ayuno o huelga de hambre al tercer día ya ni siente ni padece…” Tragué saliva y asumí las consecuencias de mi petición.

No era no comer, pero casi. Se trataba de una dieta a base de proteínas y la debía intentar una o incluso dos semanas. Y así he estado, que si carne, pescado, jamón, huevos, carne, pescado, jamón, huevos. Olvídate del pan, del arroz, de las verduras y casi casi ¡olvídate de la vida! Porque además con ésta sí que no valían las trampas. Por ejemplo, si se me ocurría comerme un cachito de pan, mi organismo lo cogería con tantas ganas que me engordaría el doble. Algo así me explicaron, que yo de química no sé. También me dijeron que tendría mucha sed y dolores de cabeza, se me pondría la lengua blanca y no sé qué de la acetona. Habréis oído hablar de la dieta de la alcachofa, la del análisis facial, la del cucurucho, la de la zona… pues yo a ésta la denominé la Dieta del Hijoputismo.

Aun así, al principio, supongo que por aquello de la novedad y los buenos propósitos, lo llevé genial. Hasta el punto de decir que no a unas galletas danesas que me ofrecieron o de estar tan ricamente de cena con mis amigas mientras ellas se hinchaban a montaditos y yo conformarme con mi platazo de carne (secreto ibérico del bueno, ojo). Pero eso fue al principio, a partir del cuarto día eso de que ni sientes ni padeces ¡me río yo! Señores, vivo entre el Zaher y la Buena Moza, he tenido que pasar todos los días por la Plaza de las Flores y me he aguantado las ganas de abalanzarme sobre algún que otro viandante y robarle el pastel de carne de un bocao, que con la dieta ésta se me agudizó el olfato, el oído y la vista. No podía ver la tele porque todo me producía hambre. No podía leer el periódico porque titulares como “Almuerzo motero en Totana” me ponían enferma. No podía tener una conversación normal porque palabras como bocadillo, chocolate o queso me producían la más voraz de las hambrunas.

Pero el suplicio llegó a su fin, ayer acabé la Dieta del Hijoputismo y hoy domingo estoy que vivo sin vivir en mí. No sé cuántos kilos habré perdido y creo que ni me importa. En lo único en lo que pienso es en qué comer para celebrarlo. Había pensado organizar la Fiesta del Hidrato de Carbono, pero mi familia y amigos me lo han prohibido.

Ahora estoy tan motivada que ya pienso en mi próximo régimen, que se llamará “la Dieta del Cinco” (la rima pa ti), la he diseñado yo y consistirá en recortar un 5% de todo lo que coma. La pondré en marcha en junio. Ya os contaré qué tal me va.

viernes, 14 de mayo de 2010

Bitter:Sweet

¡Menudo descubrimiento! ¿cómo no sabía yo de su existencia?


Esto es sólo un ejemplo, que tienen un montón de temazos chulísimos como The Bomb, Don't forget to breathe, Salty Air, Sugar Mama, Love Revolution... Seguro que alguna os sonará porque son la banda sonora de millones de series de TV.

Muchas gracias, Juan Carlos, por descubrirmelos.

domingo, 9 de mayo de 2010

Objetivo Elisabetta

La primera fue Jennifer Aniston cuando salía en Friends. Principalmente, y no soy nada original, por el pelo. Esa melena tan brillante que lucía la tía, con sus mechas y sus capas. Se decía incluso que era el corte de pelo más demandado en las peluquerías americanas. Me caía bien, supongo que porque era normal, porque perfectamente podría haber sido mi vecina, esa chica mona del barrio que me caería bien así porque sí, esa chica con la que quedaría a tomarme una marinera en la Plaza de las Flores o esa chica que podría encontrarme un viernes noche en Aduana tomándose un brugal-cola. Hasta que un buen día va la tía y, de repente, caza a Brad Pitt y ya mi admiración por ella fue extraordinaria durante varios años. Que luego nos sabemos todos la historia de cuando él le puso los cuernacos con la jincha de Angelina Jolie, y que desde entonces la pobre Jennifer vaga por el mundo como alma en pena… pero yo la sigo queriendo. Obviamente, dejó de ser mi modelo a seguir y volvió a ser la vecina del barrio, pero “esa chica con tan mala suerte”.

Luego tuve una época de Gwyneth Paltrow, otra que también se ligó a Brad Pitt, y que en principio es una sonsa y una llorica que come alpiste, pero tiene algo. Algo que le encantó a mi adorado Chris Martin, y ahí que siguen casados con dos hijos con nombres raros, viviendo en Londres y toda la pesca. Aún así, aunque no la veo ni muy real ni muy cercana, reconozco que me gusta su estilo y me encanta, además de su marido, cómo habla español la tía. Pero luego me ofusca. Me ofusca lo rara y lo mensa que es, sobre todo desde el día que decidieron ponerla de presentadora en un programa sobre la gastronomía española ¿Cómo una persona que no come jamón se pone a mostrar los placeres de nuestra cocina? Habrase visto. Y que tan rubia y tan flaca… no sé, demasiado inalcanzable y friki.

Desde la semana pasada tengo un ídolo nuevo, un objetivo alcanzable. La encontré en una revista, por casualidad, sin buscarla, como los mejores descubrimientos. Se trata de Elisabetta Canalis, la novia de George Clooney, y lo vi cristalino: una tía de mi edad, filóloga como yo, mediterránea, triunfadora, cuerpazo y con un pedazo de novio que pa qué las prisas. Ésa es la mujer a la que debo aspirar. De hecho, ya he recortado su foto, una que sale con el Clooney paseando por las playas de Hawái, y la he puesto en mi nevera para motivarme. Me gusta pensar que ésa podría perfectamente ser yo este verano en la Torre de la Horadada, no sólo por el tipazo que tiene la tía sino también por el maromo que la acompaña. Que por la misma regla de tres por la que ella se ligó a uno de los hombres más sexys del mundo, pues yo uno equivalente me podría pillar, ¿no? Yo lo llamo visualización.

Esta semana he pensado mucho en Elisabetta. Y es que ha sido especialmente dura. Entre el viento helado que soplaba en mi contra por la vereda del río cuando he salido a correr y que el endocrino me cambió el régimen, he sufrido mucho y pasado mucha hambre. Sin embargo ella, dondequiera que me encontrara, se me ha aparecido desde la nevera y me ha dado fuerzas cuando he flaqueado diciéndome que no desistiera, que en nada seré clavadita a ella. Que luego seguro que ella jala como una bestia, me la imagino comiéndose unos platos de pasta de aúpa, pero yo intento pensar que donde quiera que esté, se mata a hacer ejercicio como yo y suda y resopla para llegar al kilómetro 7 como yo.
¿Cuál te gusta más de las tres?

¿Qué te parece Elisabetta?

¿Te imaginas al Clooney poniéndole el Nespresso por las mañanas en su casa del Lago de Como...?

viernes, 7 de mayo de 2010

Todos los raros fuimos al SOS (2)

La segunda jornada del SOS comenzó con los Nada Surf. Es cierto que yo prácticamente no tenía ni idea de qué cantaban éstos pero me los habían recomendado y reconozco que me gustaron bastante, que sonaban muy bien, más pop de lo que me imaginaba. Además, había gente súper animada y súper fan que te contagiaban las ganas de baile. Ahí, na más empezar, con la primera cañica, mientras oteas el paisaje preguntándote cómo será el segundo día de SOS.

De ahí pasamos a los We are standard, que también me gustaron pero que los tuve más bien de fondo, que nos encontramos a un montón de amiguetes por los alrededores. Es lo que tiene el SOS, especialmente el de este año, que hay tantas cosas, tanta gente, tanta distracción y los escenarios están tan lejos y tampoco se oyen fortísimo, que al final, más que ir a ver conciertos, allí se va por el ambiente y en definitiva, a socializar. Porque amigos nuevos siempre haces. Gente que simplemente pasa por tu lado y admira tus gafas, tu sonrisa, tu diadema. Chicos que te dicen que eres la más guapa del SOS o que les gustas demasiado… Otros hay que te cogen de la mano y bailan contigo, que te preguntan cómo estás sin conocerte, otros que intentan secuestrarte un poquito…

Paseando, paseando, llegamos al SOS Club y decidimos instalarnos allí un rato. El DJ estaba pinchando una música chulísima, mezclando temazos de esos discotequeros playeros de cuando éramos unas crías (Ultra Naté, Modjo…) con ritmicos más actuales como los Ting Tings (que vienen al B-side!), o cosas más rollito house y chunda chunda. Y hubo bailoteos. Y copitas. Más de una.

Lo siguiente fue cenar, y esta vez sí que no me pude resistir a los pinchos de medio metro. En la foto podéis ver uno de queso y otro de pavo. Muy ricos, menudo invento.
.
En el escenario grande llevaban retraso. Los Madness aparecieron ya rondando la media noche. Los más expertos dicen que se han vuelto muy pop, que ya no hacen ska o que están muy viejunos, pero a mí me encantaron y me bailé tanto los nuevos temas (¿cantaron Sorry? No me acuerdo) como los clasicazos One Step Beyond, House of Fun, Our House que me la sé de memoria de haberla hecho tantas veces en clase. De postre, la preciosísima It must be love, que hizo que los amigos se abrazaran y las parejas se besaran. Definitivamente, los Madness fueron los reyes del sábado y casi que me atrevo a decir del SOS entero.

Vi un poquito de los Love of Lesbian (una pena) y a los Orbital los tuve de paisaje. No me parecieron nada especial, chunda chunda, bailecicos y tal. Estuve más concentrada en mis amigos y en el crepe de chocolate que me jalé por esa hora. Necesitaba energía para llegar a Fatboy Slim. Me había zampado el “We’ve come a long way” unas treinta veces esa mañana y flipado con todos sus videos en el youtube. Estaba emocionadísima. Tanto que me fueron a presentar a los Nada surf y salí corriendo porque justo empezaba en ese momento. Por fin, a las casi 5 de la mañana, Fatboy slim aparecía… ¿o eran los Orbital otra vez? Menudo bajón me iba dando según avanzaban los minutos… Yo que ansiaba bailar Rockafeller Skank o Praise you y el tío no arrancaba ni salía de ese chunda chunda en el que parecía haberse atascado. Qué rollaco de concierto, qué… decepción.

Resistí hasta las 6 de la mañana y me daba rabia irme con tan mal sabor de boca. Encima, con los retrasos y el lío de horarios, me perdí a los Addictive TV, que creo que estuvieron geniales. Los vi al pasar hacia la salida, pero ya no tuve fuerzas para SOStenerme en pie.

A pesar de todo, sigo pensando que me encanta el SOS y le deseo que continue durante muchos años. Yo mientras tanto iré contando los días para el próximo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Set the fire to the third bar

Haciendo balance del día de ayer (que lo tenéis más abajo), del pasado finde, escuchando música al azar por youtube... Me topo con esta canción, que hacía tiempo que no oía. Quería compartirla con vosotros.

I find the map and draw a straight line
Over rivers, farms, and state lines
The distance from 'A' to where you'd be
It's only finger-lengths that I see
I touch the place where I'd find your face
My finger in creases of distant dark places...




Postdata! Una especie de parte por el todo. Premio al que me diga qué tiene que ver la chica esta que canta con el SOS 4.8. Menos de seis grados de separación...