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jueves, 10 de octubre de 2013

Canciones parejiles

He decidido que, mientras pueda (que no siempre es fácil) voy a volver a eso que he hecho siempre de poner en mi blog cancioncicas que descubría o me recordaban a algo o simplemente me molan y punto.

Os pongo 3 descubrimientos fantásticos de los últimos días.
En el episodio de hoy: Canciones parejiles. (Duetos o que tratan de dos personas.)

1. True love, de Pink que me mola toda featuring. Lily Alen! No puedo ser más fan. Y la letra es guay, puro amor! ;)



2. Fire, de AYO, de la que somos muy fan de muchos tiempos mi querido L y yo (aquel fantástico Down on my knees...) y featuring Youssoupha. Encantada, oye.



3. Honey & I, de HAIM, que nos quedamos sin verlas en el SOS 4.8. Nos deben una!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Cosas sensacionales

De las cosas de las que más orgullosa me siento estos días es de cuando mi amiga R, que se casa en tres semanas, me hiciera caso en una recomendación. No en un consejillo cualquiera, que yo además no soy experta en bodas (Dios me libre) ni por supuesto en moda, ni de nada en realidad. Pero sí me hizo ilusión, a ella que desde que la conozco ha ido a la última en cuanto a estilo y tendencias, recomendarle que se pasara por el atelier de Fanfan et Poupi, por si quería echarle un vistazo a algún tocado para su boda. Pues me escuchó y fue, le moló y se ha encargado un no sé qué. “Tiene cosas sensacionales, Conch, gracias”.

Foto de carolavintage.wordpress.com
Como decía, yo de moda no sé mucho, pero sí me interesa cada vez más. Sobre todo si se trata de los diseñadores locales, que aquí en Murcia hay maravillas, y sobre todo si se trata también de lo que están haciendo amigas mías creativas y molonas. La prueba de ello, y además triple, la tenemos en la Calle San Patricio. El atelier más bonito jamás se aloja en un primer piso de esa calle (aunque lo podéis ver gracias a los ventanales que dan a la fachada de atrás). Un taller sensacional compartido por tres amigas fantásticas, Carola Vintage, Carmen Ramil y Ana Peyres, donde poder soñar, dejarse llevar y aconsejar y, por supuesto, conseguirte un look único y espectacular. Este miércoles pasado celebraron un Open Day y yo fui para allá como no podía ser menos, para ver el nuevo atelier, los vestidos vintage, los collares, las tiaras, los belters, y también porque con ellas siempre me río un montón. Que están muy locas las tres y les encanta picarme diciendo que soy muy clásica.

En La Sensacional, un pequeño gran bar justo en frente del Teatro Circo, quedé con mis amigos esa misma noche al salir del trabajo. Que si había un concierto y cena por sólo 10 euros. Me liaron, que yo no quería. Pero qué ambientillo había ahí más bueno para ser miércoles, y qué riquísimas las cosas que sacaron de cena, amén del concierto tan chulo. Altamente recomendable pasarse por ahí una nochecica. Entre los asistentes me encontré con Jesús, cantante del grupo murciano Noisebox, que me habló de sus preparativos para los acústicos del Big Up Calle (el próximo sábado), pues habían sido seleccionados. Van a molar mucho los conciertos modernetes por las calles del centro. 

Menos modernete y más rollo la Murcia clásica de toda la vida, aunque no por ello menos sensacional, fue el eventillo que tuvo lugar el jueves tarde en la céntrica joyería de Álvaro Olivares. Con motivo de la presentación de una colección de colgantes monérrimos de animalicos, invitaron a (ejem) la crème de la crème murciana, para conocerlos, pasear entre joyas y convidarnos a unos finísimos canapés en forma de mariposa y unos zumos naturales con los que se te iba la cabeza en plena Trapería.


Muy cerca de ahí, tan sólo a unos pasos de la joyería, Mamen Navarrete, mujer sensacional y molona, le daba las últimas pinceladas a su ambicioso proyecto que por fin estaría listo la noche del viernes, tras meses de trabajo, sudores y andamios. El Espacio Pático abría finalmente sus puertas al público en una calle San Lorenzo abarrotada de gente. “¿Has encontrado tu espacio?”, rezaba un muro lleno de post-its de colores que me recibían al entrar, mientras buscaba a Mamen entre tanta gente. “Se ha acabado la comida, pero hay cerveza”, decía entre flashes, besos y enhorabuenas. Yo me alegro mucho por ella y le deseo mucha suerte, y es que, desde que vi el proyecto en obras, hace ya algún tiempo, me convertí en fan absoluta. Un local atrevido, un espacio cultural, artístico y novedoso como no hay nada igual ni en Murcia y seguro que en ningún sitio. Id a visitadlo, que os encantará.

Finalmente, mi semana sensacional acabó en la Peña Flamenca Los Pájaros viendo a Crudo Pimento en concierto, otro de los seleccionados para tocar el sábado que viene en los conciertos del Big Up Calle. Y es que el tío hace música con cajas de pimentón (acho), y no hay nada más murciano que eso, aunque suene a Nueva Orleans.


Y tú, ¿has tenido una semana de cosas sensacionales?

lunes, 23 de septiembre de 2013

Life is all I got

La vida en septiembre se vuelve vertiginosa y se llena de quehaceres, pero entre la feria, los pasacalles, el buen tiempo y los fuegos artificiales, parece que no nos hacemos cargo del lío que llevamos. Luego llegan los viernes y me pregunto, como con ansiedad y respiración asmática, qué plan hay para el finde. Entonces tiro de los eventos del facebook y hago una ronda de whatsapps dejándome llevar por un mono de fiesta que no me aguanto. No me doy cuenta de que realmente estoy reventada y que debería quizás quedarme en casa tirada en el sofá tragándome series a punta pala.

Y es que, si empiezo a rememorar mi vida desde tan sólo el finde pasado, me doy cuenta de que no he parado. Desde la siempre agotadora visita a una conocida tienda sueca de muebles (me encanta cómo suena esto), el 4º cumpleaños de Paquito con aquel castillo hinchable asesino y el concierto tributo a Queen hace dos viernes, todo ha sido un nonstop. El sábado fue la comida de amigas (y sus maridos e hijos) y la inauguración del restaurante Rock House, y el domingo, el montaje de muebles suecos y el último empujón en los Huertos, cuyas calorías quemaría el lunes por la mañana en la clase mortífera de spinning. Luego a currar para, en cuanto acabara, volver a Murcia con prisas para no perderme a mis adorados Crystal Fighters, que tocaban en el Murcia Parque.

“Por favor, ¡no empecéis sin mí!” les tuiteé antes de salir de Lorca como si fueran a esperarme. Total, si habían cenado con mi amiga M en Los Toneles, a lo mejor les hablaba de mí y se tiraban al rollo. Uno de mis grupos favoritos de la pasada edición del SOS 4.8, estos londinenses medio vascos-medio locos perdidos volverían a darlo todo en un escenario murciano. Mi banda sonora del verano me llevaría de nuevo a la playa más felizota con su canción Plage. Nunca me lo perdonaría a mí misma si llegaba tarde.

Afortunadamente, unos paisanos entretenían al personal cuando yo llegué. Paco Ganga, de los murcianos The Leadings, convertido en Lofelife, se lo pasaba en grande haciendo música rollito New Order acompañado de los hermanos Guirao de Second y Fede de Varry Brava. Conjuntados a lo Star Trek vintage iban anunciando artistas invitados y nos hacían partícipes de su fiesta de amigotes. Y sí, no estuvo mal el wachuguá para ir calentando motores.

Pronto el sonido de la txalaparta anunciaba a los Crystal, que iban incorporándose al escenario poco a poco impresionándonos con sus atuendos. El que más, el líder, Sebastian Pringle, vestido a lo Paco Clavel versión perroflauta de lo cual nos hicimos muy fan. “¡Queremos tu chaqueta!”. Los momentos fan histérica sin embargo los dedicamos a Graham Dickson, que sin camiseta mostraba ese tipo de cuerpo que, larguirucho y sin ser muy cachas, nos encanta. “¡Guitarrista, tú pa mí!”. Desde el País Vasco hasta San Francisco, pasando por cuevas y playas, aderezándolo de amor sincero y universal (Love is all I got), disfrutamos de un tema tras otro, bailándolos todos. Sudados y exhaustos no quisimos que se fueran sin cantar su I love London, que les pedimos jóvenes y no tan jóvenes coreando cuando llegó la hora de los bises.


Al terminar el concierto la idea era irnos, sobre todo porque una servidora trabajaba al día siguiente. Mientras que decidíamos hacia dónde girar, un simpático hombrecillo con pantalones cortísimos y camisa de palmeras, como recién llegado de Miami, nos sorprendía con una mezcla extraña que pronto pudimos reconocer. Una versión electro-cumbia del Te estoy amando locamenti de las Grecas seguida de Beethoven, Coldplay, Prodigy y hasta el hombre muy honrado de Antonio Banderas. DJ Meneo se llamaba el de las palmeras y a él le debí el dolor de cuerpo de la mañana siguiente. Nada tuvo que ver la última en la kábila de los Almorávides, con esos pufs que invitaban a quedarse ahí para siempre, ni tampoco la parada en la Churrería del Plano antes de volver a casa.

sábado, 29 de junio de 2013

Radio star

Junio, además de otras muchas cosas, está empezando parecer el mes de las entrevistas. Tras la de WIKI en la 7RM, esta semana os dejo dos más, esta vez en la radio.

En primer lugar, porque fue antes y porque se trata de "mi casa", la entrevista que me hizo mi queridísima Mónica López Abellán en su Expreso de Mediodía de Radio Online Murcia, el pasado jueves. Lo tenéis en el podcast de ese día, en la tercera hora.

La siguiente entrevista será este mediodía en Pulsa Radio por las chicas de Müsh magazine!, a eso de las 12 del mediodía. Si queréis escucharnos podéis hacerlo en el 93.9 de la FM o en este enlace.

Y para ilustrar este mini post, inevitablemente...

miércoles, 12 de junio de 2013

La última Müsh

“Vamos a vernos” – me decía – “que ya está bien, que hace dos meses de la última vez”. Sus ansias me halagaron tanto, que me hicieron escudriñar mi petadísima agenda para hacerle un hueco. De cara a la Navidad y con el fin del mundo de los mayas amenazándonos por medio, quedar con él me parecía misión imposible. “¿Nos vemos el jueves y pasamos la última noche en la tierra juntos?”. Pero es lo que tuvo esa semana, que no iba a poder ser, que el trabajo, las comidas de empresa y los compromisos típicos pre-navideños impedían nuestro encuentro. “¿Qué te parece si lo dejamos mejor para el domingo en la Fiështa Müsh?”.

No se acabó el mundo y la Fiështa Müsh tenía lugar el domingo 23 de diciembre por la tarde. Quizá el domingo más raro del año. Uno en el que las tiendas están abiertas y la gente andaba más estresada que un lunes, ultimando las compras de Navidad. Otros, tirados en casa, tras las comidas de empresa, hacían hueco para las que se avecinaban con la familia. Y otros, a pesar de la resaca, se envalentonaban y decidían salir otra vez a la calle. Adivinad a qué grupo pertenezco yo. Y es que no lo podía tener más claro, pensaba mientras me calzaba los tacones.

En la entrada de Boutique, como si de Nueva York se tratase, una chica monísima, rubia y esbelta, comprobaba la lista que tienen todas las fiestas de postín. Y qué casualidad, que me pareció que no encontraban en ella al chico que entraba justo detrás de mí con cara de tener mucha prisa. “Dejadlo entrar, que es el cantante de The Leadings y esta noche actúa”, dije yo, sintiéndome algo prota y con la necesidad de echar un cable. Sin embargo, enseguida aparté la vista de él para no perderme detalle de lo que había detrás de la puerta.

Querían hacer una fiesta diferente, trasladando el contenido del papel a la realidad, en un espacio donde disfrutar de la moda, las tendencias, las firmas y los servicios que la revista ofrece, y desde el primer momento comprobé que lo consiguieron. Para alguien que ha ido a muchas fiestas y ha estado en Boutique varias veces, el lugar se me hacía irreconocible y el tinglado allí montado me resultaba ciertamente alucinante. Reconozco que flipaba mientras pasaba entre los pequeños stands repletos de gente probando servicios y talleres, peinándose, acicalándose y hasta aprendiendo a hacer bolsos. Gente muy Müsh, blogueras de moda, fotógrafos, chicos fashion, chicas monas y hasta los novios de las chicas monas parecían estar pasándolo de lo lindo. Así, tras el paseo de reconocimiento, llegué a la barra y me pedí el que puede que fuera el cóctel más rico de los últimos tiempos. “Menuda fiesta chulérrima”, pensaba, mientras me acomodaba en un huequito, mirando al gentío y a la pasarela, que los desfiles estaban a punto de comenzar. “Yo quiero ser chica Müsh”, tuiteaba al ver a Marina de Klaus and Kinski mientras se escuchaba de fondo música de Beirut. También vi a Fran Sáez estrenando corte de pelo y a las chicas de Titis Clothing, con las que charlé en nuestro front row improvisado poco antes de que empezara el desfile de sus prendas, acompañadas de la música de The Leadings…

“Al final no he ido”, decía el whatsapp que recibí del petardo cuando llegué a casa. Ya me he dado cuenta, Einstein, pero ni falta que me hizo tu compañía.

Dos meses después de la Fiështa, la ansiosa soy yo. No sólo porque estoy deseando ir a otro evento Müsh, sino también porque espero que os guste este tercer número del que ahora formo parte. Vamos a vernos, que ya está bien, que hace ya dos meses de la última Müsh.

Artículo publicado en la Müsh! nº3. Hoy ha salido a la venta la nº 4.

domingo, 19 de mayo de 2013

Eurovision 2013

No fueron las que quedaron en los mejores puestos, ni (menos una) pertenecen al top 3, pero os pongo mis canciones favoritas del festival de Eurovisión 2013, que vi anoche en la inmejorable compañía de M&M y el pequeño Carlitos, con una deliciosa cena que recordaré siempre. Gracias, hermosos.

Malta: TOMORROW. El rollito happy-ukelele-anuncio-de-estrella-damm nos mola. Quedaron 8º.



Italia: L'ESSENZIALE. Qué nos gusta un italiano de voz rota... Ains. Quedó 7º.



Países Bajos: BIRDS. Sí, un poco muermo, decían, pero es preciosa. Quedó 9ª.



Y sí, estoy loca, pero a mí me moló mucho Suecia: YOU. Quedó 14ª.



Por último, la que ganó, que me gustó desde el primer momento que la escuché.
Dinamarca: ONLY TEARDROPS

sábado, 11 de mayo de 2013

Home

Sigo aquí. Ni me he muerto, ni he dejado de escribir para siempre. Sólo necesitaba una parada técnica.

Tengo, de hecho, varios posts en el tintero que puede que saque poco a poco... O de un tirón una buena tarde. O quizá nunca, que también me pasa mucho.

Hoy, de momento, mientras reorganizo mi vida, mi casa y mi blog, tarareo a los HOME a los que vi estrenar su EP anoche en la Sala 12yMedio. Seguro que acabaréis tarareándolos vosotros también.

domingo, 28 de abril de 2013

Paren el mundo, que me bajo



Los capullos no regalan flores, pero las amigas sí, y cuando eso ocurre, siempre te pilla desprevenida y sin jarrón. Como si me hubieran encargado el cuidado de un bebé, la maceta que me regaló por mi cumple mi amiga A me presentaba un montón de retos, desde acordarme de regarla cada tres días para mantenerla con vida por un tiempo medianamente decente, hasta aprenderme su nombre, que jolín, no hay manera de recordarlo. “Una con flores rosas”, le digo a quien me pregunta. Tuvo que verla Trini, que vino a limpiar mi casa, para explicarme cómo cuidarla, reñirme por tenerla tan abandonada, y salvarla haciéndola florecer, por lo que decidí tomármelo en serio. En el camino que he ideado para convertirme en mejor persona, a mí las plantas no se me mueren. Desde entonces riego mi maceta sin nombre religiosamente, le dedico mi tiempo, le hablo, le canto y hasta la saco al balcón. De hecho, ya han pasado tres semanas y aquí la tengo, hecha un toro. 

Sin embargo, una vez superado el desafío de la maceta, algo me decía que no era suficiente. Tras haber pasado una época de saturaciones laborales y personales varias y pseudo-crisis de personalidad y autoestima, necesitaba más retos, más caña, más madera, para hacerme sentir mejor mujer, más completa quizá. Así que me fui a lo simple y a lo que siempre nos funciona a las mujeres. De compras.

Cinco horas después salía yo de la Nueva Condomina que parecía la madre y el hijo juntos. No obstante, el contenido de mis bolsas de compras me sorprendió hasta a mí cuando lo lancé todo sobre el sofá. En un ataque por recuperar el amor propio, a cualquiera le habría dado por comprarse unos tacones y un pintalabios rojo, pero en mi caso, parecía que mi subconsciente me pidiera echar el freno y pasar un tiempo a solas conmigo misma. Que paren el mundo, que me bajo para estar a mi bola. Una novela, una peli, una serie, un disco y un cómic fueron mis adquisiciones de esa tarde.


Empecé con la música y, con el tranquilico álbum Fuerteventura de Russian Red de fondo, me puse manos a la obra con las lecturas.


El cómic, Los capullos noregalan flores de Moderna de Pueblo, fue lo primero que leí y, tras varias carcajadas con las que los vecinos debieron de flipar, me lo terminé sin dejar de asentir con la cabeza a todo entre lágrimas de risa. En ese libro, donde se analiza todo el espectro del moderneo y el capulleo de la sociedad actual, me vi tan reflejada que asustaba, pero también me hizo sentir que no estoy sola. Por si acaso esto se me olvidara, lo he dejado en mi mesita de noche para futuras consultas.

 
De las mesitas de noche se habla mucho en Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven, la novela de Albert Espinosa que me compré. Con frases gloriosas como para ir leyendo con el lápiz en la mano, me sacó millones de sonrisas y algún que otro guau, y me lo zampé en tan sólo un par de noches que me supieron a poco. Como la serie, Girls, recomendada por mis amigos, que me enganchó desde el primer episodio. Se trata de las historias de unas chicas que viven una vida que, por una cosa o por otra, está muy lejos de ser ideal o perfecta, pues todas ellas tienen algún trauma o son en cierto modo unas fracasadas. Y mola. Se acabaron las utopías de Sexo en Nueva York y Gossip Girl, démosle paso a las mujeres reales.


Por último, me queda hacerle un hueco en la agenda a la película, 500 días juntos (500 Days of Summer), pero creo que ya estoy curada, o al menos me siento mejor. Precisamente en Si tú me dices ven… me encontré lo siguiente: "Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo". Y es que eso es lo que necesitaba, hacer un alto en el camino para darme unas raciones de amor propio… y regar mi planta.

sábado, 27 de abril de 2013

You and I... at SOS... right now!

Anoche fui a nuestro bar favorito y con mucha fuerza deseé haberte visto allí, pero por muchas vueltas que le di al bar (apatrulles, VDR, putivueltas, sí) no te vi, no estabas. Que otras veces han funcionado mis conjuros... Si yo te contara.

De esta semana no pasa que volvamos a vernos. Con un día de fiesta en medio, el SOS y los eventicos organizados para ir calentando motores, no hay excusa para que no salgas, coincidamos y al menos... me alegres la vista.

Empiezo entonces la brujería, basándome en la ley de la atracción, la visualización, el Yes We Can, el Podemos, el Possunt quia posse videntur y todo tipo de misticismos que se me ocurran para que se cumpla el conjuro de que nos veamos tú y yo... en el SOS 4.8. Porfa.

(Estaré en la esquina de la carpa de Jaggermeister)


martes, 23 de abril de 2013

Convertir todos los meses en abril

Desde que empezó abril* la llevo cantando.

La puse en La Cosa Más Bitter de Radio Online Murcia la semana pasada porque además de que habla del mes, me da muy buen rollismo y me recuerda a mi amigo C, que me la dio a conocer.

Porque, atentos a la letra, habla del amor perfecto (porque la idea de la perfección está en cada uno de nosotros) y, en definitiva, el amor más bonito que puede haber.

Por eso, y porque Georgina vino en concierto el jueves pasado (y no la pude ir a ver :( ) y porque hoy es su santo...

Por todo eso y más que se me pueda ocurrir así en un pis pás, aquí tenéis "Menamoré".


*Abril= mes del amor y de los capullos en flor

martes, 19 de marzo de 2013

La invitada perfecta



Estaba empezando a ponerme nerviosa. Porque sí, de siempre he sido muy de dejarme las cosas para el último momento y de, a la vez, poner a la gente a mi alrededor histérica. Yo digo que trabajo mejor con presión y que, si puedes hacer algo mañana, también lo puedes dejar para pasado. Esta vez, sin embargo, la situación estaba alcanzando niveles críticos tales, que hasta a mí me empezaban a quitar el sueño. A dos semanas de la boda de mi amiga B yo no tenía vestido ni nada que se le pareciese. 

Precisamente, aunque por otros motivos, esa mañana había quedado a desayunar en el Vox Populi con mi amiga A, que es personal shopper. Tras hablar de nuestras cosas, no tuve más remedio que aprovecharme de su nobleza y soltarle, así de refilón, como la que no quiere la cosa, que me dijera dónde encontrar un vestido de boda bueno, bonito y barato y sobre todo, rápido. “¿Qué idea llevas?”. “Pues me gustaría algo clásico, sobrio, colores pastel, ocres o con encaje, oscuro, que no llame mucho la atención, con manguica…” Y ahí estaba yo, intentando ponerme todo lo fashion y técnica que podía, mientras A me miraba esperando a que yo parara de decir tonterías. “Olvídate, tía, nada de eso te va. Tu cara pide colores vivos. Por cierto, ese jersey que llevas no te sienta nada bien”. Y así, de golpe, me apañó, y me pregunté si en la formación de personal shopper habría una asignatura de delicadeza. Sin embargo no me ofendí porque sé que tenía razón y, con las pautas que me dio, me puse en modo búsqueda y captura.

Que si quieres colores vivos, Catalina… pues toma dos tazas. Al día siguiente de mi charla con A, fueron mis amigas y mi madre las que, a través del whatsapp, y junto con la dependienta de la tienda, me ayudaban a elegir entre el azul eléctrico y el verde que te quiero verde. Por mil razones sería este último el elegido. Ya sólo me faltaban los zapatos, la chaqueta, los pendientes, una pulsera, el bolso, las medias y pedir cita en la peluquería.

Sábado a las 12 del mediodía, a cinco horas de la boda, la chica de la zapatería me estaba pidiendo que le marcara el PIN. Llegaba tarde a la pelu, donde pronto les expliqué que mi retraso se trataba de una verdadera urgencia. Una hora después salía de allí con la cabeza llena de trenzas (estas peluqueras que no entienden el concepto “algo sencillico”) dispuesta a comer tranquilamente en casa y empezar, con tiempo, a arreglarme y maquillarme, pues las ojeras de la semana iban a necesitar de un buen enlucido.

Por fin iba bien de tiempo, pensaba mientras me hacía un cafelito a ritmo de Nina Simone, inspirada por esas trenzas. My baby just cares for me cuando de repente… ¡las medias! A dos horas de la boda todavía tendría que correr al único lugar de Murcia abierto. Y empezó a chispear. Y yo con mis trenzas y sin paraguas.

“¿Estás lista? Salgo por ti”, me decía L, que en quince minutos pasaría por mi puerta. Y sorprendentemente, a falta del vestido y los tacones, lo estaba, y con una sonrisa orgullosa cogí el vestido para ponérmelo y, de tanto brío, me cargué el tirante. A media hora de la boda y a punto del infarto, a la McGyver que llevo dentro no se le ocurrió otra cosa que arreglarlo con un clip. Para cuando L tocó el timbre, el tirante estaba en su sitio y yo salía taconeando con garbo hacia la iglesia de San Miguel. O más bien a la zapatería que hay justo antes, porque tanto garbo debió agrandar los zapatos, que de repente parecían una talla más grandes. Tuve que comprarme unas plantillas.

Blanca y radiante iba la novia, y me sonreía mientras leía las peticiones que, por algún milagro bendito, no me olvidé en casa. Si tú supieras, querida B, el desastrico que tienes de amiga.

Acabé contándole a todo el mundo lo del clip, pero no les hablé de la herida que me hizo en la espalda. También del acierto con los zapatos, con los que no duré ni tres bailes.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Emborracharme

De batidos, borrachos, the f-word y mensajes de whatsapp. Y eso que se dice siempre de los borrachos, que dicen la verdad, y aquí los Lori Meyers se atreven a contarte que empiezan a quererte y que...  ¡YO NO QUIERO SER TU AMANTE! No puedo ser más fan.

Recién salidica del horno...

domingo, 24 de febrero de 2013

De lluvia y truenos

Decía Fleetwood Mac en su canción Dreams que los truenos siempre ocurren cuando llueve. Y es que últimamente me oigo a mí misma tarareando esa canción, que tampoco es que me guste demasiado, todos los viernes por la noche. Este viernes pegó incluso más el cantarla, que resulta que llovió de verdad, sin que me enterara, mientras estaba en la Filmoteca Regional con I, viendo la peli de Grease

Decía que con la lluvia, truena, y que parece que es siempre los viernes. Una vez leí por ahí, que lo de que lloviera los fines de semana tenía una explicación científica y a la vez muy lógica. Algo que tenía que ver con la contaminación y el gasto energético de la semana, que hacía que eso petara los viernes en forma de lluvia, como si de un desahogo se tratara, para volver a la normalidad los lunes. Me pongo metafórica y pienso en mi lluvia mental de los viernes. Tras la semana de curro, de desgaste energético, y de la contaminación que supone la acumulación de trabajo y algún que otro mal rollo, se hace inevitable que los viernes esté dándole vueltas al coco, reflexionando sobre mi vida, mi tiempo, sintiéndome gris, torcida e incluso al borde del lloro si me apuras. Y no soy la única, que tengo amigas que hasta les da fiebre. 

Aun así, por muy cansada y de morros que esté, intento salir y entretenerme, evitando a toda costa quedarme en casa, probablemente atrapada en el sofá hasta las mil, no haciendo otra cosa que maldiciendo mi suerte. A eso me niego, que ante todo hay que vivir, que si entre semana voy loca ¿para qué están los fines de semana? Y que esta Murcia tiene una oferta de cosas para hacer que no hay que perderse, por mucho que la ojera y el dolor de cabeza te pidan descanso y buenos libros. Entonces, en plena lluvia, siempre ocurre el trueno. Tengo la suerte de que siempre acaba habiendo una sorpresa, me surge un imprevisto de los buenos, que hace que cambien mis planes y mi suerte en un pispás.

Hace dos viernes la sorpresa me la dieron, sin querer, J y L que, saliendo del cine, camino ya de vuelta a casa, se encontraron con M y P, y decidieron que irse los cuatro de cañas, justo en el momento que yo les llamé pidiendo que me sacaran de casa. Las cañas acabaron siendo cena sentados (os recomiendo el crepe de café asiático que hacen en el Keki Bocados), y de ahí hubo que pasar a las copas, que no pudieron ser en otro sitio que no fuera La Oveja Negra, donde se inauguraba una exposición con photocall y todo. Y lo que tiene estar rodeados de amigos y las fotos en blanco y negro, que ni se te nota la ojera, ni los malos rollos esos de la lluvia.

Y como dicen, la lluvia limpia, y los sábados siempre me encuentro mejor, pero sigue habiendo sorpresas. Yo, que quedé con las chicas en ir a la fiesta de Singles del Ficciones, acabé cenando antes con ellas en el De3en3, donde de aquí a nada me van a hacer socia de honor. Allí me encontré a D y D, que me secuestraron para llevarme a un cumpleaños… Para cuando por fin llegué a la fiesta de singles ya no quedaban pegatinas verdes de “estoy libre” y me puse una naranja de “ni fu ni fa”, que parece que molaba más. De ahí otra vez a la Oveja y de ahí, a Contracorriente, después de unos mil años.

Cuando me desperté el domingo ya no quedaban ni lluvia ni truenos, brillaba el sol y por fin me volvía a sentir yo, con las pilas cargadas al 100%, perfecta para ver la ceremonia de los Goya rodeada de amigos.

Hoy, tras el exitazo de la peli de Grease, la cenica improvisada con I y las aventuras que seguro que me depararán este fin de semana, para cuando leáis esto, tened claro que me sentiré al 100%. A decir verdad, puede que esté durmiendo, pues otra ceremonia de cine, la de los Oscars, me espera, esta vez, con la gente de Radio Online Murcia. Para los insomnes y los muy cinéfilos, os espero en internet a eso de la medianoche, deseando que ya haya pasado la lluvia… y los truenos.

Tell me about it, stud

Cosicas que hace falta rememorar de vez en cuando. Gracias, Filmoteca Regional por programarla el viernes pasado. (Tal fue el éxito y la cantidad de gente que se quedó fuera, que tuvieron que reponerla el sábado).

Gracias también a I por acompañarme y dejarme que cantara todas las canciones desde mi butaca.

lunes, 18 de febrero de 2013

Confirmados: Crystal Fighters

¡Vienen al SOS! ¡Vienen al SOS! Mis adorados Crystal Fighters, a los que evoco cada vez que saludo a alguien con entusiasmo (¡Hola! Me llamo Mimi) o cada vez que pienso en Londres (I love London!) o cada vez que... ¡muchas veces! Hasta un post tengo con sólo la cancioncica.

Hoy habré sido de las últimas en enterarme de que vienen al SOS, pues lo han confirmado a las 11 de la mañana y yo he estado todo el día perdía. Con lo cual, excuso así mi retraso, soy consciente, que ya me imagino a alguno pensando "ahora quieres". Y es que eso es lo que tienen los modernos, que se enteran de todo antes de que ni siquiera exista.

Pues eso, día a tope. Lunes full, aunque no de Estambul. Y ahora, que por fin estoy en casa, no puedo sino hacerles un pequeño homenaje a mis Crystal Fighters para decirles que los ADORO y que estaré dándolo todo con ellos en el próximo SOS.